Tuesday, June 5, 2012

“Hay que saltar la palabra y limpiar el polvo del camino”

Entrevista a Yusa por Eva Silot en cubaencuentro

Yusa es quizás una de las mujeres músicos de vocación profesional más global de la Escena Cubana de Música Alternativa. Su carta de presentación incluye estudios de música clásica en Cuba, además de su dominio del bajo, la guitarra y el tres, entre otros instrumentos. Ha publicado cinco discos de su autoría —el más reciente Libro de cabecera, en tardes de café (2012), Yusa Records— que tienen en común el haber sido grabado entre Europa, La Habana, Japón, Brasil y Argentina. Ha obtenido 3 premios Cubadisco, un Latin Grammy por su participación en el DVD Lenine in Cité, nominaciones a “Mejor guitarrista alternativa” del International Award, Bath, del Reino Unido, ha estado entre los diez primeros lugares del European World Music Chart, y fue nominada al Womex 2002 en dos categorías. Desde el 2005 se presenta en Japón anualmente bajo los auspicios de Blue Note, Yamaha Music & Visuals y Omagatoki, y giró por Europa en el Tour “Latin Voices” de la BBC de Londres junto a Lila Downs y Susana Baca. Además grabó como solista el DVD Yusa live at Ronnie Scott’s.
Yusa comparte su pasión por componer y cantar canciones con un acercamiento lírico, sofisticado a la vez que desenfrenado al tocar el bajo. En escena despliega gran virtuosismo cuando toca cualquier instrumento, a la vez que una naturalidad y sencillez contagiosa cuando canta. De inicio es fácil distinguir la influencia en sus canciones de la trova tradicional cubana y el feeling, así como de la Nueva y Novísima Trova. Pero ello es solo su punto de partida. Además de haber sido una importante heredera de dicha influencia, Yusa es una de las principales protagonistas de la ola de fusión y experimentación que ha tenido la música cubana con todo tipo de géneros musicales —como el jazz, funk, pop, el rock argentino y la música brasileña— en particular en los últimos 20 años. En varias reseñas de prensa que le han hecho a lo largo de su carrera, se destaca cómo la música de Yusa permite al que la escucha adentrarse hacia una visión de la música alternativa cubana que rebasa formas tradicionales de entender las identificaciones genéricas e inclusive geográficas en el mundo sonoro.
Conversamos con Yusa a raíz de la presentación de su quinto CD Libro de cabecera, en tardes de cafécomo solista en Argentina.
¿Como describirías tu camino desde la grabación de tu primer disco como solista Yusa, Tumi Records, en el año 2002?
Yusa (Y): Cada vez que miro hacia atrás me sorprende mucho el destino que tomó mi vida desde que hice mi primer álbum. Partiendo que desde un inicio yo pretendía ser concertista, todo lo que se desató desde el disco Yusa fue una suerte de absurdos maravillosos en el que un día me vi y del que luego no quise salir más. Me atrapó un estado de libertad absoluta en la que trato de mantenerme para poder seguir haciendo mi arte. En todos estos años he compartido y aprendido de tantos artistas, amigos, así como de los obstáculos que se te van apareciendo, pues tus necesidades al mismo tiempo son mayores y yo aspiro a que también sea mayor el resultado de mi esfuerzo y mi entrega. Ante todo este universo de sucesos, encuentros y despedidas solo puedo dar gracias porque en cada etapa de mi carrera ha estado la misma Yusa que necesita hacer música como pretexto imprescindible para vivir. Eso sí, esto es una carrera de fondo, no termina hasta que se acaba la vida.
Actualmente estás presentando tu más reciente CD, Libro de cabecera, en tardes de café (2012), bajo tu sello independiente Yusa Records. ¿Qué ideas inspiran y organizan este disco?
Y: A decir verdad siempre tengo una idea de los discos que hago y muchas veces premedito la infraestructura de los mismos. Esta vez todo esto “se me fue por la borda” ya que había un aspecto que me sobrepasaba y era que la mayoría de estas canciones son la base de mis pensamientos y de lo que es Yusa hoy.
Me reencontré con sentimientos que desde niña no experimentaba, y de hecho me vi compartiendo hoy con esos recuerdos y no pensé que me fueran a llevar tan lejos en el corazón. Es además un disco que escucho para satisfacer mis propias necesidades espirituales. De hecho contiene solo diez canciones pues creo que en los tiempos que corren el disco debe ser algo que te acompañe por un rato, pero que no te estanque en el asiento, sino que puedas luego de haberte metido en su viaje seguir tu propio viaje sin el peso de algo por acabar.
Pienso también que en el nacimiento de este álbum Libro de cabecera, en tardes de café tuvo mucho que ver la decisión de crear Yusa Records, pues desde el momento que decidí tomar totalmente las riendas de mi carrera pensé que debía homenajear y dar gracias al arte y sus creadores por darme tanta vida dentro de su mundo.
Todas estas canciones son como libros a los que siempre recurro de alguna manera, aunque la mayoría de ellos no los volví a leer. Sé que están en mis palabras, en mis actos, en el sonido que invoco para salir y entrar de mí. Estas canciones son lo que quiero decir y hacer ahora. Ni más ni menos.
Frecuentas regularmente países como Argentina y Brasil. ¿Cómo ha sido la acogida de tu música en estos lugares?
Y: Si te dijera que nunca antes pensé en visitar estos países, no me lo creerías. Yo no tenía idea de qué estaba pasando por estos países hasta que fui a Brasil, por primera vez en el año 2004, al que fui invitada por el cantautor Lenine. Allí me encontré con una América del Sur y su historia que había quedado en los libros de la escuela. Solo que esta vez todo eso había crecido sin yo haberme dado cuenta. Sentí por primera vez la fuerza de un público agitador y convencido de su rol de hacerte sentir en casa. Nunca antes me había sucedido algo así.
Comencé a viajar a Argentina en el año 2008 y no olvidaré esa sensación de que el público sabía qué era lo que vería mientras yo no podía comprender de dónde había salido tanta gente que conocían mis canciones sin haber discos ni haber estado yo antes en ese país. Fue bastante raro, te soy sincera; y creo que todos se dieron cuenta de que yo no entendía nada. Esa fue mi entrada a Argentina, ante un público que sabe ser fiel y que crece cada vez más cuando decide amarte. Esa pasión, como la que te hace levantar de golpe y gritar cuando das un jonrón o metes un gol no la viví en ningún otro lugar del mundo. Creo que esa manera osada y a veces extraña de amar me atrajo como imán a estos países que amo y en donde, en el caso de Argentina, tengo también mi casa. Ellos son los responsables, mi corazón es uno solo y me ha sido imposible resistirme.
Tu sólida carrera profesional te ha dado la oportunidad de compartir con una gama impresionante de músicos y productores de diversas latitudes, como Lenine, Jorge Drexler, Ramiro Musotto, Omara Portuondo, Santiago Feliú, Pavel Urquiza, Descemer Bueno y Robertico Carcassés, entre muchísimos otros. Podrías comentarme sobre el significado de estas colaboraciones en tu carrera musical.
Y: Siempre digo que me considero muy afortunada pues todo ha conspirado a mi favor para que estos encuentros sucedieran. Ese estar en el momento justo es algo que todavía no logro comprender, al mismo tiempo de que me doy cuenta de que no es casual que sucedan pues tienen que ver con las cosas que uno elije en ciertos momentos de la vida. Imagínate lo que es cuando admiras a un artista de niña y la sigues pues quieres aprender todo de ella y luego al pasar el tiempo esa persona sin tú saberlo sabe que existes y aún más que eso, te respeta. ¡Qué más se puede pedir! Lo mejor de todo esto es que la mayoría de estas personas son amigos muy cercanos y con los que he vivido historias y momentos para recordar toda la vida. Son parte de mis canciones y con ellos he estado haciendo un recorrido maravilloso por la música. El eterno aprendizaje del viaje de la vida a través de la música.
Luego de haber estado viviendo de forma itinerante entre varias ciudades del mundo, podrías brindarme tu percepción sobre la recepción de la música alternativa cubana en el mercado internacional.
Y: He pasado por diversas experiencias cuando he viajado. Primeramente, cuando viajaba con el grupo de música tradicional “Soneras Son” los conciertos estaban destinados a un público básicamente bailador. Para el año 1993 la salsa había tomado mucha fuerza en sentido general en el mundo y las agrupaciones cubanas viajaban mucho a Europa, Asia y Estados Unidos, lo cual provocó un empuje de afuera para adentro de la Isla. Luego, cuando empecé a girar con mi proyecto, era un poco diferente pero quedaba la huella del ambiente de la música tradicional sobre todo al hacerse mundialmente conocido el proyecto Buena Vista Social Club, donde para mí hubo una especie estancamiento en lo que respecta a la música actual, pues al mismo tiempo que sentía que el público estaba predispuesto a favor para todo lo relacionado con Cuba, se generaba un desencuentro con la nueva música que estaba emergiendo en la Isla, donde comenzaban a convivir diferentes tendencias musicales que representaban el sonido de la Cuba de esos tiempos, con sus nuevos contextos sociales, lo cuales darían como resultados nuevas maneras de asumir la música. Pero de todas maneras, aunque costaba un poco penetrar esos mercados, siempre encontré que había un público que quería conocer que estaba sucediendo en la Isla más allá de la zaga del BSC. En ese momento se abrían puertas hacia una nueva manera de escuchar y conocer la diversidad que siempre caracterizó a la música cubana. Es algo que todavía cuesta pero en nosotros está la responsabilidad de seguir el legado de nuestros predecesores, y como ellos hacer la música de nuestro tiempo que tiene tanto de ayer como de hoy para poder ser mañana.
¿Cómo ves los espacios de creación femenina actualmente, ya sea desde el ámbito cubano o más general?
Y: En estos momentos hay un auge muy grande de mujeres creadoras en el mundo. Hay cada vez más una necesidad de aportar y ser parte del desarrollo cultural del país. He podido ver cómo han crecido los proyectos sociales y culturales en los diferentes países que he visitado en estos años, sobre todo hay un crecimiento muy importante en Latinoamérica; a cada paso que doy me encuentro mujeres que han ido evolucionando mucho dentro de sus sociedades y puedo notar que cada vez más el rol de la mujer en la creación y desarrollo de las naciones es notablemente mayor aunque aún quede mucho prejuicio por saldar. Como dijera el poeta “ se hace camino al andar” y caminando anda la mujer sembrando semillas para un mejor futuro.
Eres una de las miembros fundadoras del grupo Interactivo. ¿Qué experiencias puedes compartir de esa etapa de tu vida profesional? En tu opinión, ¿que representa Interactivo dentro del panorama de la música cubana actual?
Y: Cuando se estaba fundando Interactivo recuerdo esa locura que todos teníamos con nosotros mismos pues al menos yo, y creo que los demás miembros también, sentíamos que estábamos creando y aportando un nuevo sonido a lo que ya existía dentro de la música cubana de ese momento. Creo que lo maravilloso fue que a Roberto Carcassés, director de Interactivo, se le ocurriera juntar todas esas individualidades para fundirlas en una sola. Éramos como los mosqueteros; o sea, el pretexto perfecto para estar juntos todos. De hecho, todo el repertorio del comienzo fue el resultado de ese grupo taller donde las ideas, todas, importaban lo mismo. No podría ser muy objetiva pues he estado dentro de ese proyecto desde su creación pero y de hecho puedo decir que hemos sido una linda familia que ha ido creciendo, así que viéndolo desde afuera, yo siento que ya Interactivo es parte de la historia de la cultura cubana. Ya el tiempo dirá, mientras tanto hay que seguir pues la vida continúa y nosotros con ella. Es lindo que haya existido Interactivo. Se amó y se amó. Llegó la musa, el tambor, la intención y por supuesto, otra canción.
Cualquier otra cosa que quieras agregar.
Y: Es una suerte de vida el estar entre tanta gente y lugares que uno ama. Solo hay que saber en cada momento que uno está siendo parte de todos los procesos de desarrollo y no olvidarse de que todos contamos con un pensamiento libre más allá de sus aciertos y desaciertos. Hay que saltar la palabra, y limpiar un poco el polvo del camino, sino estaremos dando vueltas sin sentido y nunca sabremos a dónde vamos. Es importante, imprescindible, respetar la libertad de los hombres (y las mujeres), agradecer y, sobre todo, amar.


Tuesday, April 24, 2012

“La emoción como alimento del alma”

Entrevista a Alain Perez por Eva Silot en cubaencuentro


Madrid es uno de los centros urbanos donde la música cubana está teniendo desarrollos transnacionales interesantes en los últimos 20 años, luego de la masiva emigración de artistas y músicos cubanos que tuvo lugar a partir de la crisis económica de los 90 en la Isla. El maravilloso diálogo que se teje entre el jazz, la música cubana, y el flamenco, entre otros géneros, puede darse en estudios de grabación, descargas o en jam sessions en sitios como el Café Populart, Café Berlín y Café Central, entre otros, a cargo de músicos residentes o de pasada, como los pianistas Iván Melón Lewis, Javier Massó “Caramelo” y Osmany Paredes, percusionistas como Fernando Favier y Kiki Ferrer, el saxofonista Román Filiú, el guitarrista Dayan Abad, el trompetista Jerry González, entre muchos otros. La película Calle 54 del realizador Fernando Trueba, el documental sobre el disco de Habana Abierta, Boomerang del realizador Carlos Carca, y el documental Voces de un Trayecto, de la realizadora Alejandra Aguirre, son ejemplos recientes que desde el mundo fílmico han atestiguado la ocurrencia de estos encuentros, donde la música cubana sigue transculturándose y haciéndose más trasnacional, en su recorrido de “ida y vuelta” entre distintos centros urbanos del orbe.
Uno de los protagonistas más relevantes de ese fenómeno es el compositor, bajista y productor musical Alain Pérez, cubano de Manaca y residente en Madrid desde 1999, quien es reconocido entre músicos y críticos como un Maestro por su prolífera y sólida obra musical, como arreglista y de producción, su conocimiento a profundidad de diversos géneros musicales, así como por su dominio como ejecutante de varios instrumentos, incluida la voz. Alain estudió guitarra y piano clásicos en el sistema de escuelas de arte de la Isla, y con solo 17 años pasó a ser vocalista y arreglista de la emblemática banda Irakere. Un año después es solicitado por el salsero Isaac Delgado como bajista de su agrupación, de la que en poco tiempo pasaría a ser su director musical y arreglista. En 1996 graba junto a Chucho Valdés el CD Belebele en la Habana bajo el sello discográfico Blue Note, que fuera nominado a los premios Grammy. En el 2002 fue premiado en la 3ra edición del concurso SGAE de Jazz Latino. Su labor musical es vasta, ya sea como productor y/o en colaboraciones, e incluye a figuras como Celia Cruz, Diego el Cigala, Niño Josele, Paco de Lucía, Paquito de Rivera, Israel López Cachao, Horacio “El Negro” Hernández, Gonzalo Rubalcaba, Giovanni Hidalgo, Orquesta Nacional de Jazz de España, Estrella Morente, David Valentín, Jorge Pardo, Rubem Dantas, entre otros. Hasta el momento ha hecho tres discos en solitario: El Desafío,2000 (Bat Discos); En el Aire, 2006 (Ayva) y Apetecible, 2010 (Globomediamusic). Ha grabado con Paco de Lucía el CD Cositas Buenas, 2004 (Blue Thumb), premiado con el Grammy Latino, y Paco de Lucía en Vivo, 2011, (Decca International). Actualmente combina su trabajo como bajista de la banda de Paco de Lucía, con sus producciones musicales y presentaciones en vivo con sus colegas en Madrid.
Conversamos con Alain sobre su vida y obra musical, a propósito de su reciente gira con Paco de Lucía por los Estados Unidos.
En tu trayectoria personal y tu formación musical, ¿qué es lo más ha influido en quien eres hoy como músico y productor?
Alain Pérez (AP): Creo que lo que más ha influido hasta ahora en mi carrera es que cada día lo veo como el primero. También el amor que siento por la música y la magia que envuelve a mi ser desde que descubrí que aquella música que aprendí desde pequeño, en el patio de mi casa con mi familia, hoy se reafirma con más deseos, respeto, amor, alegría, superación y auto crítica. Algo que me hace fuerte es preservar mis raíces donde quiera que esté: que el cantío del gallo, el aroma del café y el tabaco de mis abuelos no desaparezca. Esto por supuesto sin rechazo al nuevo mundo que nos ha tocado vivir. La mejor sensación que debe tener un músico es sentir que acaba de empezar, que le queda una vida por experimentar y compartir nuevas naturalezas para así crecer y superarse cada día más. Quiero vivir de emoción, ¡esa es la vida y la música! La emoción es el alimento del alma.
En entrevistas anteriores haces referencia a que “el tumbao” es lo que marcó en buena medida tu formación musical. Sin embargo, en tu forma de tocar el bajo y tus arreglos musicales se distingue también una fuerte influencia del jazz, en particular de músicos como Jaco Pastorius. ¿Cómo se produce esta fusión entre “el tumbao” y el jazz en tu música?
AP: Está claro que existe una fusión entre el jazz y la música cubana en mi manera de concebirla, a la hora de tocar, arreglar y dar forma a los tema en mis producciones, composiciones, etc. Ha habido siempre un acercamiento cultural de nuestro país hacia Estados Unidos, una interacción mutua entre el jazz y la música cubana que estuvo presente desde la época de los Big Band en los años 50, las diferentes orquestas cubanas como la Orquesta de Bebo Valdés, Benny Moré, La Riverside entre otras, que ya definían este sonido contemporáneo de fusión y frescura. Yo soy una extensión de todo este legado de los grandes de la música cubana, que gracias a Dios sigue vivo hoy en día entre nosotros. El tumbao del son de Arsenio Rodríguez ya era sofisticado para la época. Yo solo he seguido esa rima y le he puesto mi cadencia, ritmo y melodía, con influencias de bajistas como Feliciano Arango, Carlos del Puerto, Cachao y Pasturius. Le pongo toda mi energía e imaginación. Algo que me gusta destacar es que mi inspiración a la hora de crear un tumbao nace del leguaje rítmico de los tambores, la rumba y los bata, que para mí son el camino para entender el infinito de la timba en mi tumbao.
A raíz de tus producciones musicales con Isaac Delgado, en particular “La Sandunguita” (en el CDLa Primera Noche, 1999, Bis Music) se habla de un sello específico en la forma en que tocas el bajo y armas los “tumbaos” en los arreglos de Timba que haces. ¿Podrías explicar en que consiste ello?
AP: La verdad es que Issac Delgado me dio la oportunidad de madurar y crear un sello que sacó mi voz propia y concepto a la hora de plasmar mi música a través de sus discos. Un ejemplo vivo es “La Sandunguita”, tema que en principio no iba a arreglar yo, pero gracias a Dios cayó en mis manos con solo 19 años. Para mí fue un acierto encontrar ese swing y sabor de un término medio entre la timba y la salsa. Esta canción me ha dado muchas alegrías, porque músicos de todo el mundo la han compartido con mucho interés. El tumbao del bajo del segundo montuno revolvió a todos, desde los bailadores hasta los musicólogos. Son tres golpes desplazados con síncopa, que está inspirado en los golpes del tambor de la rumba, sin olvidar los diseños de los metales que también le aportan lo suyo.
En tu último disco Apetecible, se aprecia claramente como pones en diálogo a la música cubana, el jazz y el flamenco, con otros géneros. ¿Qué has descubierto y cuál ha sido tu vivencia de este proceso de fusión creativa?
AP:Apetecible es una muestra de toda las cosas que voy encontrando en el camino y de las influencias vividas que puedo ir contando con todo respeto, como mi encuentro con el flamenco principalmente. Me ha marcado y sentí que era el momento para componer y dibujarlo con algunas melodías y armonías. El tema “Me duele pero te dejo” de este disco también tiene tres etapas donde se ve la transición del soul, el flamenco y la música cubana, siempre en la desembocadura del montuno. En este disco quería experimentar con un sonido más entre el pop y la música cubana, usé guitarras, que antes no lo había hecho, y la verdad que no estoy conforme al 100 % pero me dejó un buen sabor de boca. Creo que el próximo va a tener de esto pero más crudo, es decir: “¡Por el centro sin cráneo! ¡A lo cubano!… jajaja”.
¿Como fue tu experiencia en la producción musical del disco Boomerang de Habana Abierta en el 2006?
AP: El disco Boomerang, de Habana Abierta, fue una experiencia intensa de mucho trabajo y energía. Si producir un disco ya es un reto, imagínate producir un disco para 8 solistas donde cada uno es líder, cantautor de sus temas, con un nivel intelectual sofisticado, bohemios, poetas y locos, en el mejor sentido de la palabra. Yo lo disfruté como nunca. La personalidad de cada cual era distinta pero creo que haber tenido un primo rockero me ayudó mucho jajaja! Sinceramente todos tienen un talento indiscutible y forman parte de un movimiento musical que ya es historia. Igual ellos no calcularon mi background, pero yo también había escuchado a Fito Páez, Silvio, Pablo, Gema y Pavel, Los Rolling Stones, y por ahí pa’llá. Como tengo el pelo largo también, ¡ya tu sabes!
¿Qué te ha significado tu trabajo como bajista y productor con Paco de Lucía?
AP: Primero me gustaría aclarar que no he producido a Paco de Lucía. Sí es verdad que para el disco nuevo de Coplas que esta grabando le hice un arreglo para un tema que canta Oscar de León, y otros pequeños fragmentos dentro de alguna rumba del disco que acaba de salir, Paco de Lucía en Vivo. Trabajar con Paco de Lucía es algo que le sucede a pocos en esta vida. Soy un privilegiado en poder rendir mis sentimientos a favor del flamenco y la música del Maestro de la guitarra, el más grande que ha tenido la historia. Y como vengo de Cuba le pongo mi cadencia y todo mi sabor, por eso ellos dicen que soy cubano-flamenco.
¿Crees que la música cubana que se está haciendo fuera de la Isla se inserta o tiene algún futuro en los circuitos mainstreams en el mercado de la música internacionalmente?
AP: La música cubana siempre estuvo insertada en el mercado internacional y Cuba hoy todavía es una de las 3 potencias musicales más importantes del mundo. A pesar de que nos dejaron “sin agua y sin camello” y cerraron las trasnacionales que existían, Cuba es una fuente inagotable de creadores, artistas, poetas y músicos. Donde quiera que estemos hay que contar con nosotros. Yo me siento comprometido en defender la bandera de nuestra música, y le digo a los jóvenes que no se olviden de la contradanza, el danzón, el cha-cha cha, el mambo, la guaracha y el son. Todo eso podemos traerlo al presente, maquillarlo y diseñarlo como queramos, pero: ¡Que se sepa de donde son los cantantes! Gracias. ¡Sí con Sí!


Wednesday, March 28, 2012

Entrevista a Robertico Carcassés

Entrevista a Robertico Carcasses por Eva Silot en cubaencuentro



El 1ro de abril Miami volverá a disfrutar de la presencia de lo más relevante de la escena de la Música Alternativa Cubana, luego del reciente concierto del proyecto Havanization en febrero pasado. Esta vez se presentará el grupo Interactivo, directo desde la Habana, a las 7:00 pm en el North Band Shell, en Collins Ave y la 73 St., Miami Beach. El evento será presentado por FUNDarte y Miami Light Project, como parte de la quinta edición del Global Cuba Fest.
Interactivo es una banda que fusiona y actualiza la música cubana con diversos géneros musicales, entre los que sobresalen el funk, el jazz, la timba, la trova, la música brasileña, el rock argentino y el pop, entre otros. Se han presentado con regularidad en diversos escenarios de Europa y Latinoamérica. Esta será el primer concierto de Interactivo como banda en los Estados Unidos, y contará con la participación especial del director, compositor y arreglista Robertico Carcassés, y los cantautores William Vivanco, Francis del Río, Telmary y Melvis Santa; el trompetista Julio Padrón, y el baterista Oliver Valdés, entre otros.
A propósito de este evento CUBAENCUENTRO conversa con Robertico Carcassés.
El Grupo Interactivo, que creaste y diriges desde el 2001, es un collective representativo de lo mejor de la música cubana alternativa de los últimos veinte años. Podrías compartir tu opinión sobre los músicos que lo integran, sobre todo para los lectores menos familiarizados con la banda.
Robertico Carcasses (RC): Los cantantes de Interactivo que se presentarán en Miami: Telmary, Francis del Río, William Vivanco Y Melvis Santa, también son compositores y tienen sus propios proyectos independientes. Telmary es de formación autodidacta, viene del mundo del hip-hop y es una especie de Jazz Poet con sandunga cubana, muy creativa y carismática. Francis del Río es un explosivo cantante timbero, gran improvisador y difícil de comparar con algún otro, se podría decir que es el que aviva a las audiencias en los conciertos. William Vivanco, de procedencia santiaguera, trae consigo toda la influencia de la trova tradicional oriental, la nueva trova y la música caribeña. Se acompaña de su guitarra y es un magnífico y peculiar compositor . Melvis Santa, fundadora del cuarteto vocal Sexto Sentido, tiene todo el soul natural de la mulatez criolla en la música y el canto, así como la cubanía a lo Omara Portuondo o Celeste Mendoza.
En la batería estará Oliver Valdés, quien a pesar de su juventud posee una extensa trayectoria de colaboración con importantes músicos dentro y fuera de la Isla. Oliver se ha convertido en referencia para todos los bateristas que actualmente frecuentan nuestros conciertos. También estará Julio Padrón, para mí uno de los más grandes trompetistas que ha dado Cuba en todos los tiempos. Pasó por el septeto Ignacio Piñeiro, el grupo de Adalberto Álvarez e Irakere, por solo nombrar algunos, también canta muy bien y pone a gozar a todos.
Las congas estarán a cargo de Adel Gonzáles, que ha tocado en bandas como Afrocuban All Stars e Irakere, entre otras; joven también aunque ya es un maestro de la percusión muy respetado entre percusionistas del mundo. Juan Carlos Marín, trombón de Santa Amalia, ha pasado por Afrocuban All Stars y Klimax. Es un gran músico, compositor y arreglista. En el bajo estará Carlos Ríos, hijo de Efraín Ríos y sobrino de Luis Ríos, un niño prodigio de ese instrumento con gran talento y musicalidad.
¿Qué caracteriza a la música que hace la generación de músicos que integran Interactivo?
RC: Es una música que tiene bastante fuerza rítmica, que utiliza la fuerza rítmica, armónica y melódica de las corrientes de música que se oyen en Cuba hoy, que son diversas. En Cuba siempre se ha escuchado mucha música diferente y de distintas partes del mundo. Por tanto, tenemos referencias de la música norteamericana, inglesa, española, brasileña y argentina, entre otras. Del rock argentino seguimos el legado de músicos como Fito Páez y Charlie García específicamente. De todos los “monstruos” brasileños nos informamos de músicos como Tom Jobim, Djavan —fundamental para esta generación—, Hermeto Pascual y de Egberto Gismonti, entre otros. La música brasilera es muy amplia y rica, y en Cuba se escucha bastante. Yo diría que en Cuba se escucha mas música brasileña que en Brasil música cubana.
Tengo asimismo mucha influencia de pianistas cubanos como Ernán López Nussa, Gonzalo Rubalcaba, Emiliano Salvador y Chucho Valdés. Oriente López ha incidido mucho en mi forma de ver la música, de hacer arreglos y de componer, así como mi padre, Bobby Carcassés. Agrupaciones como NG La Banda, Irakere, La Ritmo Oriental y Opus 13, forman parte fundamental de mis referencias musicales. Uno siempre trata de influenciar un poco el entorno en que vive, porque hay cosas con las que estás de acuerdo y otras con las que no, y algunas que te gustaría que fueran de manera diferente. Si ves que lo que haces incide de alguna forma sobre la gente es gratificante, y eso lo he sentido. Es algo un poco mágico. Tu lo puedes monitorear e impulsar un poco. A mí personalmente no me gusta insistir mucho en ser escuchado, lo que hago es porque siento la necesidad de expresarme, me gusta que tenga su curso orgánico. Quizás eso tenga que ver con provenir del mundo del jazz. Los jazzistas son músicos que viven fundamentalmente con la música, mas allá de su impacto.
¿Crees que puede hablarse de una generación “Interactiva” de músicos cubanos, que abarca a músicos tanto de dentro como de fuera de Cuba desde fines de los 80-90?
RC: Hay muchos músicos que piensan que compartir música y experiencias con otros músicos y artistas en general te enriquece. Pienso que entender eso es algo importante para cualquier artista. Hay otros que son mas herméticos. Trato de hacer en la música siempre algo que por lo menos a mí me resulte novedoso, interesante, diferente de lo que hacen los demás. Lo que hacemos en Cuba es colaborar cada uno en los discos de los otros. Y no solamente en Cuba. En una de las ocasiones anteriores en que vine a Miami estuve trabajando con Luis Papo Márquez, grabamos varias cosas juntos. Papo luego fue a Cuba y grabó con Mayito, con Samuel, con Robertón, con varios músicos de allá. Leo García, director de Timbalive, ha grabado con varios músicos en Cuba. Es decir que la colaboración y la interacción en la música cubana no es algo que inventé yo, eso siempre existió. En el momento en que me ha tocado lo que he intentado hacer es ayudar a que la gente se desprejuicie un poco en las que tengo la oportunidad de participar o propiciar.
¿Qué distingue a la música que haces de otras generaciones o movimientos en la música cubana?
RC: Lo que la distingue fundamentalmente es la época en que estamos viviendo, que tiene otros agregados. Pero lo que hacemos es un seguimiento de lo que hacía Irakere, el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, trovadores como Silvio y Pablo. Estos últimos eran desprejuiciados con la música que hacían en su momento. De hecho una canción como “Cuba Va” es un rock and roll mezclado con funk. Qué canción hay más cubana que esa y que al mismo tiempo no lo parece. También la Orquesta de Música Moderna, ellos tenían una visión de la música muy abierta, desprejuiciada. Músicos como Paquito D’Rivera y Chucho Valdés cuando eran jóvenes no tenían prejuicio alguno. Hace poco estaba escuchando un cantante de un disco del grupo Guapachá. Es un cantante que ya murió y hacia Scat, hay un disco de él con el combo de Chucho que tocan Paquito y Carlos Emilio. Ese es tremendo disco. Lo que hacían ahí te das cuenta que no tenían prejuicios con la música. Y así yo veo a la generación de músicos a la que pertenezco, continuadores de ese desprejuicio a la hora de abordar la música, pero en esta época.
La música cubana es tan rica porque es abierta a todo tipo de influencias, y los músicos cubanos casi siempre no han tratado de delimitar lo que es cubano de lo que no lo es. Uno es ciudadano del mundo. Ser cubano es una identidad, sabes que es una cultura profunda, es una nacionalidad que tiene su complejidad y su propia distinción, no solamente en la música, sino en la literatura, en las artes plásticas, en la expresión y forma de ser del cubano. Eso siempre ha estado. Un ejemplo es Martí, quien era tan universal y a la vez tan cubano.
¿En la música que haces qué influencia tienen cubanos de la diáspora?
RC: Yo siempre estoy intercambiando música con cubanos que no viven en Cuba, nunca he parado de hacer eso. La mayoría de los músicos de mi generación se fueron de Cuba, muchos se han ido y algunos han regresado. Por ejemplo David Torrens que vivió mucho tiempo en México; Equis Alfonso, Kelvis Ochoa y Raúl Torres que vivieron un tiempo en España. Con Descemer Bueno he estado trabajando todo el tiempo, en producciones desde Gema y Pavel, así como con Columna B, el disco de Santiago Feliú,Hay la Vida, entre muchos otros. En los dos discos independientes que he hecho recientemente:Invitation, 2000 (Velas) y Matizar, 2008, (Interactivo Records); así como los de Interactivo: Goza Pepillo, 2005 (DM Ahora!) y Cubanos por el Mundo, 2010, (Bismusic), han estado presente esa colaboración con músicos cubanos de todas partes. También es el caso de mis colaboraciones como arreglista en discos de Haydée Milanés, co-productor de Yusa en Breathe; en el nuevo disco de Boris Larramendi, Libre, 2011, en donde también participa Horacio El Negro Hernández, y en donde intervienen varios músicos que no viven en Cuba.



Saturday, March 24, 2012

Supón que hablo de Joaquín | El Caimán Barbudo


Por Joaquin Borges Triana en El Caiman Barbudo


Cada vez resulta más trabajoso reconocer las tipologías que van a caracterizar y diferenciar los distintos géneros periodísticos. En el ámbito cultural, donde se inscribe el trabajo de la prensa, la globalización es en gran medida ambivalente y se proyecta llena de tensiones: no hay relaciones unidireccionales, sino más bien hibridismo y conflicto. Una cultura globalizada (de la cual también participa el periodismo) es, hoy por hoy, más caótica que ordenada. De ahí que tanto se hable de hibridación, es decir, procesos socioculturales en los que estructuras o prácticas discretas, que existían en forma separada, se combinan para generar nuevas estructuras, objetos y prácticas.

De tal suerte, la hibridez en los géneros periodísticos registra creciente fuerza en el presente. Incluso, la entrevista, que por sus peculiaridades en virtud del valor testimonial e impacto psicológico que conlleva, en lo fundamental sigue aferrada a la estructura pregunta-respuesta, no ha estado al margen de experimentar con múltiples variantes escriturales a la hora de asumir el reto profesional que significa enfrentar a un entrevistado. Por ese camino, una opción válida, aunque escasamente trabajada dada la existencia de prejuicios y no pocos detractores, es la autoentrevista, que también deviene eficaz vehículo para transmitir información, opinión u ofrecer el retrato de un personaje.

Como que en El Caimán Barbudo apostamos por una mentalidad abierta y, en correspondencia con ello, no nos amarramos a un concepto único de entrevista ni a sus clasificaciones convencionales, de los medios cubanos de prensa, sin discusión alguna, este es el ideal para proponer al lector una conversación, en la que dialogo conmigo mismo.

En un tiempo atrás, hiciste muchas entrevistas. Incluso, en esta propia publicación salió uno que otro texto tuyo de corte experimental en dicho sentido. ¿Por qué has renunciado a esa clase de trabajos?

Sí, en una época a mí me gustó mucho hacer entrevistas y jugar con la forma en que las presentaba. Ocurre que uno va cambiando en las motivaciones y a decir verdad, hoy me produce gran cansancio el hecho de tener que transcribir una grabación. Si contara con un programa de computación capaz de convertir un formato mp3 en uno de texto como el Word, de seguro haría más entrevistas, porque este es un género tremendamente rico en sus posibilidades expresivas. Recuerdo que aquí en El Caimán he publicado entrevistas de tipo colectiva e individual, así como de opinión y biográficas. Ahora bien, si me preguntases por la que más satisfecho me ha dejado, te diría que una que se tituló A-rock-on-leche, armada como un reportaje escrito en diálogo, a la manera de El Banquete de Platón.

Aunque se te asocia con el periodismo cultural y en particular con el dedicado a la música, no fue siempre esa área la que cubriste. ¿Cómo recuerdas esas primeras experiencias de trabajo y por qué luego el cambio?

Yo considero que en periodismo, la especialización es algo a lo que se debe llegar después de haber pasado por la práctica general de la profesión. Ese período de laborar como reportero, que cubre todo aquello que le orienten, sea o no de su interés, resulta fundamental para llegar a dominar el ABC del oficio y es lo que, en mi opinión, te permite adquirir la preparación indispensable para luego especializarte en un área o temática específica. Por lo dicho, aunque desde los años en la universidad estuve relacionado con lo artístico literario, el tiempo en que laboré en una revista como Alma Máter, vinculado al mundo de los estudiantes universitarios y de sus preocupaciones, así como la etapa en que en otra publicación atendí temas económicos, educación sexual, el sector obrero entre los jóvenes o asuntos internacionales, a la postre lo valoro como un aprendizaje necesario para el momento en que asumí la especialización.

Sí quiero dejar claro que, en mi opinión, no soy partidario de ese periodista que es un ‘todólogo’, porque quien así se proyecta al final no sabe de nada en específico. La especialización temática y el columnismo son fundamentales para el periodismo, pero es una práctica que se ha perdido en nuestro contexto. Por mi parte en cuanto pude, busqué mi camino en la prensa, cosa que se produce cuando entro en la nómina de El Caimán Barbudo, a partir de su reaparición a fines de 1996. Yo provengo de una familia donde han proliferado músicos, tanto en el ámbito popular como en el de la docencia, así que desde niño estuve muy asociado a la manifestación, por lo que escribir del tema para mí es un disfrute.


Hay quienes se preguntan de qué manera puedes ejercer el periodismo, dado que eres ciego de nacimiento. ¿Cómo te trasladas a los conciertos y luego te sientas a escribir?

Mi carencia visual nunca me ha resultado un obstáculo para ejercer el periodismo. La limitante física sería un problema si el ciego fuese una persona no rehabilitada, pero afortunadamente no es mi caso, gracias primero a la educación que recibí en casa (sobre todo de mi madre) y luego, a los años que estuve en mi recordada y por entonces muy eficiente escuela Abel Santamaría, por lo que, modestia incluida, puedo asegurar que “soy un ciego que ve claro”.

En cuanto a cómo voy a los conciertos, depende de la distancia. A veces hago el camino a pie, otras en guagua, en los antiguos camellos o en los M10 y M20 (ya sabes que la tarifa varía). Como anécdota te cuento que a mediados de los 90, al término de un concierto de Fito Páez en el Carlos Marx y dada la situación del transporte entonces, viré caminando desde el teatro hasta mi casa en Centro Habana.

Para anotar me auxilio del Braille, el sistema de lecto-escritura empleado por los ciegos. Siempre llevo conmigo una regleta y un punzón, equivalente de lo que es una agenda y un lapicero, así que tomo apuntes como cualquiera. También me auxilio de mi memoria, que aseguro no es de las peores. A mis rutinas productivas se añade el trabajo con la computadora (para acceder a la PC empleo un lector de pantalla), de la que me he vuelto fiel devoto pues, a las ventajas comunes a todo usuario como las de laborar con un procesador de texto como Word, bases de datos (me gusta personalizarlas) y programas de gestión de referencias bibliográficas (EndNote, Filemaker, Scholar’s Aid, ProCite, Biblioescape, RefWorks, Zotero), la informática nos da a los ciegos un grado de independencia para el trabajo intelectual nunca antes imaginable.

Sueles comentar que en tus aproximaciones a la música popular actúas como un “scholar-fan”. ¿Qué quieres decir con tal afirmación?

El término “scholar-fan” se emplea hace unos años para referirse en general a los primeros sociólogos, musicólogos e historiadores británicos y europeos del decenio de los 80 del pasado siglo, interesados en abordar el estudio serio (léase académico) de la música popular, géneros y estilos que los había impactado de adolescentes. De ello se comprenderá que yo abordo la exégesis “científica” del fenómeno musical por un asunto personal, subjetivo, o sea, la tremenda importancia que tuvo en mi juventud la obra de numerosos rockeros, cantautores, jazzistas…, más que por los criterios tradicionales que se usan en la academia. Admito que con semejante proceder se corre el riesgo de que no en todo momento la sacrosanta objetividad, por la que se pronuncia la ciencia, ha de guiar nuestras observaciones, pero es un peligro que corro a voluntad.

Tu acercamiento al universo de la música suele ser desde una perspectiva sociológica y filosófica. ¿Por qué ese afán de aproximarte a los contextos?

Eso tiene que ver con mi propia formación como periodista. Si bien poseo algunos conocimientos de música, no soy musicólogo, por lo que al acercarme al tema nunca lo he llevado a cabo desde el análisis puramente técnico, algo que es válido y necesario. Ahora bien, las dinámicas culturales, entre las que se incluyen los fenómenos musicales, son mucho más complejas y abarcadoras. Fíjate si es así que un pensador como Umberto Eco, para mí uno de los teóricos de la cultura de mayor importancia en las últimas décadas, ha escrito que para entender la sociedad contemporánea, hay que estudiar lo que pasa en un sitio aparentemente intrascendente como el de la discoteca. En sintonía con dicha línea de pensamiento, se requiere que al investigar y analizar diversos temas del campo de la música, también se estudien las expresiones culturales que conforman el correlato de determinado hecho musical. En tal caso, hay que formular estudios desde una perspectiva sociocultural, en la que se mezclen diferentes saberes de la ciencia contemporánea. Semejantes enfoques inter, trans y multidisciplinarios son muy poco frecuentes en Cuba, donde sí proliferan buenas exégesis en el campo de la musicología, pero por lo general carentes de la perspectiva integradora de la cual hablo.

La ausencia de una reflexión teórica sobre la relación entre las formas del imaginario social y la producción, la recepción y la estructura de la música popular en Cuba abarca todos sus géneros y estilos. Este tipo de creación artística necesita que sea considerada tanto a nivel simbólico como social. Se requieren modelos que no sólo puedan describir esquemas estructurales internos de la actual música popular cubana, sino que a su vez estén en capacidad de explicar el ‘sentido’ y el ‘significado’ de los fenómenos pertenecientes al más amplio conjunto de la realidad cultural o de sus interpretaciones. La música popular es la música que soporta mayor número de miradas disciplinarias y un campo privilegiado para la convergencia interdisciplinaria, tan importante en la academia contemporánea.

La crisis internacional de la musicología, un fenómeno producido en el decenio de los 80, hoy se considera que se debió en buena medida a su incapacidad para insertarse en el mundo de las ciencias sociales y las humanidades, con un discurso excesivamente técnico sobre la música y muy poco permeado de los enfoques culturológicos de nuestro tiempo (entre ellos, teorías como las procedentes de la Escuela de Frankfurt y en particular, las de Adorno; los estructuralismos lingüístico y antropológico de Jakobson y Lévi-Strauss, los posestructuralismos de Foucault, Barthes, Lacan y Derrida; el marxismo de Gramsci y el posmarxismo de Althusser; la sociología de Bourdieu; la antropología cultural simbólica de Clifford Geertz o la historia cultural desarrollada por Roger Chartier y la llamada Escuela de los Annales). Desde semejante perspectiva es que yo he intentado moverme en mi aproximación a lo musical, sobre todo cuando incursiono en el terreno académico.

Has sido propulsor del término Música Cubana Alternativa, para referirte a expresiones no convencionales de lo cultural en materia sonora y que nacen desde los límites de las estructuras institucionales llamadas a legitimar lo nuevo que surge. ¿Cuáles son los rasgos que definen si una música es o no alternativa?

Lo primero que deseo apuntar es que al dar uso a la categoría operativa de Música Cubana Alternativa, se cumple con la necesidad de dotar de identidad a un colectivo de músicos que trabaja con principios, métodos y problemas distintos a los de las corrientes dominantes en el panorama sonoro de nuestro país. Con ello se le otorga legitimidad teórica a sus prácticas y se enfatiza en la necesidad de que la manifestación se convierta en un objeto de investigación por parte de las ciencias sociales. Asimismo, al emplear dicho término se le está dando un nombre a un campo que debe servir a fines didácticos para intentar entender qué tipo de identidad produce cierta forma de música, tanto entre sus practicantes como sus oyentes entre nosotros.

En cuanto a los rasgos que definen si una música es o no alternativa, hay varios: Cuando el grupo que interpreta determinado género o estilo no está ligado a circuitos del mercado musical o la difusión sonora o publicitaria; cuando se hace con vocación puramente artística y no comercial; cuando el estilo que toca un artista o un conjunto no parece cumplir los parámetros de ninguna etiqueta de definición conocida o utilizada por la prensa especializada; cuando el sello discográfico encargado de editar las grabaciones o los medios que la difunden (radios, publicaciones…) son de pequeña envergadura o de carácter amateur; y cuando todo el proceso artístico está controlado por los músicos y en él no interfieren directrices ni condiciones de departamentos de marketing, compañías discográficas, instituciones o medios de comunicación.
Hace poco hubo un intenso intercambio de opiniones a propósito del tema “El chupi chupi” y tú no quisiste involucrarte en la discusión, ¿por qué?

Por la sencilla razón de que me pareció que eso fue gastar tiempo en algo que no registra la más mínima importancia, a no ser por una coyuntura circunstancial. Quiérase o no, siempre habrá mercado para cierto tipo de música que es de consumo masivo, en Cuba y el resto del mundo. Ahora fue “El chupi chupi”, pero dentro de poco aparecerá otro tema de iguales características. A lo anterior debo añadir que de todo lo mucho que leí sobre el asunto, con raras excepciones como la del texto de la amiga y colega Paquita Armas, faltó en el debate el ángulo sociológico del problema. Aquí vuelvo a algo apuntado con anterioridad, y es que entre nosotros se suele hablar de música como si se tratase de un proceso abstracto, desvinculado de la realidad.

Para mí es poco o nada confiable el análisis o explicación de un determinado fenómeno como este de la composición de Osmany García, si no se contextualiza como parte de los procesos internos de la sociedad. Por dicho camino, la incomprensión de lo que hoy acontece en nuestro mundo musical pulula como el marabú y ya se sabe la fuerza con la que crece dicha hierba en el campo cubano.

¿Cuáles piensas que son las mayores dificultades que enfrentan los creadores musicales en nuestro país?


La primera es la ausencia de un mercado en Cuba para la música. En ello influye que los discos y el aparato reproductor se comercializan en precios prohibitivos y en una moneda que no es con la que se le paga al ciudadano promedio. Por tanto, al músico cubano le resulta punto menos que imposible que sus discos sean comprados por el público o destinatario natural para el cual se hace esa creación sonora. A lo anterior se une que son muchos más los músicos que la capacidad que tiene el Estado para producir discos de forma oficial. El asunto es harto complicado porque, cuando internacionalmente la industria discográfica está desapareciendo, en Cuba se pretende empezar a desarrollarla y lo cierto es que aún no ha logrado ser rentable.

En segundo lugar, las empresas de la música, que durante muchos años sirvieron de respaldo al músico, hoy son inoperantes pues sus estructuras responden a otro momento ya quedado atrás y no a las exigencias de la creación musical contemporánea, por lo que se han convertido en una especie de almacenes de artistas en los que se desconoce cómo se proyecta cada quien. No se trata solo de la falta de condiciones materiales, porque eso pudiera solucionarse con la diversificación de las formas organizativas, sino sobre todo de la ausencia de preparación en términos conceptuales. En la actual relación entre la institución y el músico existen déficits organizativos, jurídicos e intelectuales. En buena medida por tales carencias, en el sector (como sucede por lo general con la institución cultural cubana) no se sabe negociar con los artistas que de modo explícito se proyectan como outsider o amantes de trabajar en el límite, lo cual —de hacerse— permitiría hasta absorberlos, según ha demostrado la experiencia internacional.

Como tercera gran dificultad, yo mencionaría la ausencia de crítica, que se ha quedado por detrás de la explosión creadora que vive la música cubana, y en la práctica, hoy no es capaz de analizar lo que está pasando. No voy a extenderme en el tema porque ya he hablado del asunto hace algún tiempo desde estas mismas páginas en un trabajo titulado ‘No me preocupan los críticos: Me preocupan los no críticos.

Un par de últimas interrogantes: ¿de aquí a unos años, cómo te gustaría que te juzgasen? Y finalmente: ¿qué epitafio quisieras en tu tumba?


Me encantaría que me aplicasen la máxima de Voltaire, es decir, que me juzgasen por mis preguntas, mejor que por mis respuestas. ¿Y el epitafio?: “Alguien que fue feliz, ¡menos de lo que quiso pero más de lo que pudo!

Wednesday, February 22, 2012

Panel Havanization



Por Rocio Sixto, publicado en suenacubano

Más de cincuenta personas nos reunimos el pasado jueves 16 de febrero en la Universidad de Miami, para aprovechar la primera oportunidad que tuvo la comunidad de Miami, seguidora de la Música Alternativa Cubana, de conversar con varios de sus protagonistas: Raúl Paz, Descemer Bueno, y también Mr. Haka, rapero cubano residente en Miami. En este encuentro, auspiciado por el Departamento de Lenguas Modernas y Literaturas de la Universidad de Miami y el Miami Obsevatory on Communication and Creative Industries, los músicos nos contaron sobre sus experiencias profesionales y sobre cómo sus carreras artísticas, aunque desarrolladas de modos distintos y en diferentes países del mundo, los han traído a un momento de feliz convergencia. Llegaron a Miami como parte de proyecto Havanization, que también incluye a David Torrens, a Kelvis Ochoa, y a Diana Fuentes, como invitada especial; y que culminó sus jornadas en la ciudad con un gran concierto en el Teatro Manuel Artime.

El panel comenzó con la presentación de Eva Silot, estudiante de Doctorado en Lengua y Literatura Hispanoamericana, y del Dr. Alfredo Triff, profesor de dicha universidad, los que hicieron un recorrido por la trayectoria musical de cada uno de los invitados y la actualidad del movimiento artístico alternativo realizado por cubanos en cualquier parte del mundo; dejando así listo el terreno para que los invitados pudieran hablar sobre sus vivencias individuales.

Raúl Paz inicio la conversación, contándonos sobre como había surgido la idea de Havanization y enfatizando sobre todo, en el hecho de que la música siempre era la mejor justificación para reunir a un grupo de amigos con historias de vida y música similares. Cada uno de ellos salió de Cuba en los primeros años de la década del 90': Raúl a Francia, David a México, Kelvis a España y Descemer a los Estados Unidos. Con mucho esfuerzo lograron reafirmarse como cantautores en cada uno de estos países y poco a poco su música también se iba conociendo en Cuba. A principios del siglo 21 decidieron regresar a la Habana para promocionar sus discos y ahora gozan de gran popularidad sobre todo entre los más jóvenes, aunque en sus canciones convergen intereses intergeneracionales e internacionales. Para su alegría, cada noche se presentan en muchos de los más prestigiosos escenarios cubanos.

Al principio se unían casualmente, siendo siempre público los unos de los otros; se invitaban a compartir dichos escenarios sólo para divertirse y ofrecer mejores espectáculos. Hasta que la casualidad se convirtió en destino y decidieron crear Havanization y unir sus voces, sus canciones y su propósito de divertir a la gente en un mismo proyecto. Según Raúl Paz, cuando están en el escenario sus temas han ido convergiendo, al punto de no saber dónde termina el de uno y comienza el del otro. “Somos como hermanos, unidos solo por la música y el amor a nuestra isla.”

Por supuesto que no faltó quien quisiera encasillarlos en afiliaciones políticas, tratando de buscar razones para provocar división y desagravio en un proyecto que evidentemente defiende la unidad entre los cubanos, independientemente de las inclinaciones políticas. Pero inteligentemente y sin dejarse provocar por preguntas con intenciones de politizar el debate, los músicos de la Isla reconocieron que si bien son conscientes del peso de la política en el tema cubano, precisamente se proponen buscar un espacio de encuentro a través de la música más allá de lo que nos separa. Por ello, han decidido cantarle al amor y a la vida, a la alegría y a la búsqueda de la felicidad consustancial a todo ser humano.

El diálogo fue largo y provechoso para todas las partes. No solo se discutió sobre el ámbito musical en Cuba sino también internacional. Público y artistas manifestaron su preocupación sobre como los medios de comunicación promueven cada vez un arte más mediocre y facilista, lo cual hace difícil que el de búsqueda de mayor autenticidad y experimentación se abra camino entre el gusto popular.

Afortunadamente se sienten apoyados por un público que, aunque minoría aún, les es fiel en cada una de sus presentaciones y los inspiran a seguir adelante.

El Proyecto Havanization, que ya se ha presentado en Tolousse, Francia, en la Habana y en Miami, ahora sigue su recorrido hasta New York, donde se presentara el próximo día 2 de marzo.

El encuentro en la Universidad culminó con abrazos, autógrafos y la alegría de buscar espacios de encuentro entre cubanos mas allá de las diferencias.

Monday, February 13, 2012

¿Se “habaniza” Miami?


Entrevista a Raul Paz por Eva Silot en cubaencuentro 



“Habanization” es el nombre de un concierto que tendrá lugar en el Teatro Manuel Artime, en Miami, el próximo viernes 17 de febrero del 2012, a las 8:00 pm, presentado por Habana Entertainment Group. Este evento es una oportunidad única de escuchar a seis de los cantautores cubanos más prolíferos de la escena de música alternativa cubana: Raúl Paz, David Torrens, Kelvis Ochoa y Descemer Bueno, con Mr. Haka y Diana Fuentes como invitados especiales. El proyecto “Habanization” se ha presentado con anterioridad en ciudades como Toulouse, Francia y la Habana, Cuba. El día anterior, jueves 16 de febrero, estos artistas participarán en un panel académico en la Universidad de Miami.


A pesar de ser relativamente desconocida, sobre todo en los circuitos “mainstream” de música, la Escena Cubana de Música Alternativa es pujante y comprende a diversos artistas que vienen produciendo música cubana fusionada con sonoridades y ritmos diversos a través de distintas ciudades del mundo, incluyendo a la Isla, desde hace ya 20 años. Como hemos apuntado antes, consideramos que estos músicos están profundizando el carácter cosmopolita de la música cubana a través de esa fusión constante que se ha convertido en su lenguaje más visible y natural. Algunos son cantautores de formación autodidacta en espacios espontáneos y peñas improvisadas que surgieron en el entramado urbano habanero desde los 90, en donde de forma consciente o involuntaria se deconstruía y reconstruía la tradición de la cancionística cubana. Otros recibieron una educación especializada en música clásica y arte de 15 años como promedio en el sistema nacional de escuelas de arte en la Isla. En general esta escena de música está muy influenciada por el jazz, así como por la música brasileña, el reggae, el rock argentino y anglosajón, el funk y el pop. Ellos combinan todas estas influencias con importantes movimientos artísticos cubanos como el llamado Feeling, La Nueva y Novísima Trova, y la influencia de recientes leyendas del jazz cubano como Emiliano Salvador, Chucho Valdés, Bobby Carcassés y Gonzalo Rubalcaba, entre otros. En algunos casos también exhiben marcadas influencias de la música afrocubana, de la “explosión” de la timba desde los 1990 y del hip-hop.

Muchos de estos músicos emigraron desde fines de los 1990, por los devastadores efectos de la crisis económica para el entramado socio-cultural cubano, luego de la caída del Muro de Berlín en Europa del Este y en particular del fin de los subsidios soviéticos que apuntalaban a la económica cubana hasta ese entonces. Roberto Gonzáles Echevarria [1] señala que en ningún periodo de la historiográfica de la sociedad moderna cubana ha habido tantos escritores y artistas cubanos fuera de Cuba como en la actualidad. Algunos han regresado a la Isla, y hoy en día gozan de gran popularidad entre las audiencias que siguen los desarrollos recientes de la música cubana alternativa tanto dentro como fuera del territorio cubano.

El critico Joaquín Borges Triana es de los autores que con más consistencia ha venido escribiendo sobre estos temas desde los 90 en la Isla. Él también denomina a esta escena como Música Cubana Alternativa (MCA), para estudiar a este grupo de músicos que en su opinión celebran una sensibilidad “undeground” compartida. Borges Triana considera que “…la explosión del quehacer sonoro nacional en las distintas vertientes musicales que han tenido lugar desde las últimas décadas del pasado siglo debe verse como manifestación del nuevo pensamiento sociocultural que se ha ido conformando en las más recientes generaciones de artistas e intelectuales cubanos, y que aún no ha sido debidamente analizada”[2].

Para hablarnos en detalle sobre la presentación de “Habanization” —uno de los proyectos recientes que nos parece más representativo de la Escena de Música Cubana Alternativa— entrevistamos a Raúl Paz, integrante y coordinador de este proyecto. 



¿Cómo surge la idea de Habanization?

Raúl Paz (RP): La idea empezó al encontrarnos en la Habana con Kelvis, Descemer y David. Recíprocamente asistíamos a los conciertos de unos y otros, y nos dimos cuenta que había que hacer algo juntos.



¿Cuál fue la experiencia de este proyecto en las ciudades anteriores donde se presentó: Toulouse y La Habana?

RP: Pues la primera fue Toulouse en Francia. La idea era presentar a un público neutro un espectáculo de la Cuba actual, de lo que está pasando hoy aquí en realidad y fue emocionante pues el público estaba esperando eso. En esa ocasión se unieron varios artistas para, además de música cubana contemporánea, presentar danza, pintura, etc. También exhibimos documentales y audiovisuales que despertaron gran interés en un público mayoritariamente joven. Luego tocaba La Habana y lo preparamos con mucho cariño para toda la gente que nos sigue desde aquí. El día del concierto, el 10 de diciembre del 2011, amaneció lloviendo y estuvimos a punto de anular. Recibimos una llamada del lugar diciendo que el público igual ya estaba afuera desde temprano esperando entradas, así que lo intentamos igual y fue muy lindo ver que estaban ahí bajo la lluvia. Empezamos el concierto con la esperanza de que escampara pero tuvimos que parar después de la sexta canción. Aquello se volvía peligroso con la electricidad. Los equipos empezaron a estallar. Así que repetimos unos días después en un teatro bajo techo para evitar casualidades y entonces fue mágico. El público no se sentó en toda la noche. Fue una gran fiesta para nosotros y para ellos. Creo que es una nueva etapa que se establece.

Háblame de la trayectoria artística de sus integrantes. ¿Que los distingue? ¿Qué los une en este proyecto?

RP: Lo interesante es que cada uno de nosotros salió de Cuba en un momento, como miles de otros cubanos en la historia de Cuba, buscando nuevos horizontes y oportunidades. Kelvis a España, David a México, Descemer a Estados Unidos y yo a París. Cada uno de nosotros por separado encontramos nuestro propio estilo fuera y logramos imponernos e imponer nuestra música fusionada fuera de la Isla. Luego cada uno decidió volver y hacer cosas desde Cuba, encontrando a un público que nos aclama y nos defiende sin prejuicios ni rencores. Alguien decía que nosotros eliminamos de cierta manera el incongruente término de salida definitiva.

Nos distingue la música que hacemos. Cada una de ellas es producto de quienes somos. A mi modo de ver David Torrens es el más cercano a la trova, con un arraigo y dominio de la canción. Kelvis Ochoa es un guarachero nato, que encontró un lenguaje muy propio en una gran mezcla de campesino y urbano con pizcas de rumba flamenca y de mucho corazón. Descemer y yo hemos tenido mucha influencia de la fusión tanto europea como americana, llegando siempre a un compromiso entre de donde venimos y hacia donde vamos. Uniendo formas simples y tradicionales con sonidos actuales. Nos une, la energía, las ganas de hacer una música libre que llegue a los corazones y que también sirva para bailar o divertirse. Las ganas de hacer y proteger la diferencia. La amistad y el respeto.



¿Qué expectativas tienen sobre este próximo concierto en Miami?

RP: Siempre dijimos que la próxima etapa sería Miami, pues estoy seguro que en definitiva hay mucha gente que piensa como nosotros allá y mucha gente que quisieran crear puentes. Creo que será un lindo concierto lleno de emoción y buen rollo. Las nuevas generaciones de cubanos de dentro y fuera de la Isla tenemos que estar más unidos, hay muchas cosas que hacer.


¿Cuáles son sus impresiones sobre el desarrollo de la Escena de Música Cubana Alternativa en los últimos 20 años tanto en Cuba como fuera de ella?

RP: Yo evito el término alternativo. No creo que hagamos una música que sea alternativa a otra. Hacemos una música actual que ha logrado imponerse tanto en Cuba como fuera, tanto para el público cubano como para el que no entiende el español, sin tener que recurrir a las manidas fórmulas tradicionales. Creo que hoy se puede hablar de diversificación de una música actual cubana tanto en Cuba como en el extranjero. Probablemente por caminos diferentes y con códigos diferentes. Por primera vez el lugar de fabricación, deja de ser un problema, al contrario.

[1] Ver González Echevarría, Roberto, y Anke Birkenmaier (eds.) Cuba: Un siglo de literatura (1902-2002). Madrid: Editorial Colibrí, 2004.
[2] Ver Borges-Triana, Joaquín. Concierto Cubano. La vida es un divino guión. Barcelona: Linkgua Ediciones, 2009.

Wednesday, February 8, 2012

ZONA FRANCA: Miami, ¿la tumba del artista cubano? - Revista Viernes - ElNuevoHerald.com

Por Sarah Moreno en El Nuevo Herald

Dos quejas se escuchan con frecuencia en esta ciudad, al menos en lo que concierne al entretenimiento: Miami es un desierto cultural y es la tumba del artista cubano. A medida que la ciudad crece y con ello las opciones de entretenimiento para todos los gustos, la primera se ha vuelto más fácil de rebatir. Aquí el que busca encuentra y hay para complacer a la mayoría. Por esta vez, sin embargo, prefiero hablar de las posibilidades de hacer carrera que tiene un artista cubano en Miami.

En primer lugar, son casi las mismas que tienen un artista de otra nacionalidad, un plomero, un albañil y un carpintero, siempre y cuando tenga muchos deseos de trabajar y de mantenerse alejado de las tentaciones que puedan acabar con la carrera de cualquier músico.

En segundo lugar, un detalle que muchos olvidan, Miami es un punto en la geografía de Estados Unidos y, aunque multicultural y diverso, sigue predominando un estilo de vida y una cultura anglosajones. El artista es ante todo un inmigrante que compite por el público con infinidad de bandas de rock, estrellas del pop y del rap que cantan en inglés, además de con una buena representación de figuras reconocidas de América Latina y España que vienen a ofrecer conciertos en ésta, una plaza segura para su arte.

Sin embargo, podemos atrevernos a citar, a riesgo de olvidar a algunos, una lista de músicos y cantantes cubanos a los que no les falta trabajo en Miami, y muchas veces más allá de sus límites. Entre ellos están el grupo Tiempo Libre, Albita Rodríguez, Luis Bofill, Leslie Cartaya y el grupo Palo, Omar Hernández, Los Tres de La Habana, Gema Corredera, Donato Poveda, Francisco Céspedes, Malena Burke y su hija, Lena, que este año ganó el Grammy, al igual que el cantautor Amaury Gutiérrez.

También llevan varias décadas dominando los espacios bailables en Miami Carlos Oliva y Los Sobrinos del Juez y Rey Ruiz, sin olvidar otros más recientes como el Conjunto Progreso. Ya en la categoría de estrellas se mencionan siempre como caballos de batalla a Willy Chirino, Gloria y Emilio Estefan.

Pitbull, un miamense hijo de cubanos que creció en los barrios más humildes, representa en algún sentido la culminación del éxito de muchos artistas cubanos anteriores. El 2011 fue el mejor año de su carrera hasta el momento. Situó varios temas en los primeros lugares de Billboard y uno de ellos, Give Me Everything, coronó la banda sonora de la comedia romántica que cerró el año, New Year’s Eve. El mismo Pitbull, como los personajes de este filme, recibió el 2012 en Times Square, Nueva York, flanqueado por megaestrellas como Carlos Santana y Justin Bieber.

Estos éxitos a veces son desestimados por las quejas de los inconformes, que curiosamente casi nunca son los artistas, quienes están dispuestos a lidiar con una serie de hechos en su contra, como el que la radio de Miami no difunda su música. A veces esos inconformes ligan la música con la política, o más bien la gimnasia con la magnesia, y dicen que los cubanos sólo se unen cuando de política –léase en contra del gobierno de Castro– se trata, y nunca para apoyar la cultura y las actuaciones de sus artistas.

A propósito de una entrevista publicada en noviembre en el portal de Cubaencuentro, realizada por Eva Silot Bravo a Mr. Haka, un joven rapero que empezó su carrera en Cuba y la ha seguido en Miami grabando varios CD de manera independiente y tocando con el grupo Cubiche, los lectores comentaron en el foro la situación del artista cubano en esta ciudad. Así, uno de los participantes escribió: “Estamos muy lejos de ser un pueblo en el exilio. Los cubanos sólo actúan como grupo cuando de elegir representantes se trata. Pero promover el arte, a los artistas, aunque con eso los promotores puedan ganar dinero, es algo que no tiene prioridad. No existe sociedad cubana en el exilio sino una masa amorfa”.

La mejor respuesta a esto quizás la daba Mr. Haka en su entrevista: él no se detuvo porque una gran disquera no lo haya querido grabar o porque ningún productor o promotor cubano con ganas de invertir no haya tocado a su puerta. El había hecho sus discos, manteniendo así el control de las letras y el estilo de su música.

El arte y, en este caso, la música pertenecen a esta faceta de la vida de las personas relacionadas con el placer. Este no se regula, se disfruta. Simplemente, nos gusta un artista o no nos gusta. No se apoya a alguien porque comparte tu nacionalidad, sino porque te llega su música.•

¿Qué piensa usted sobre este tema? Escriba su opinión, con su nombre y apellido, en la sección Viernes en elnuevoherald.com.


Arte y Activismo Social en Cuba

Panel por Estado de Sats.

                                     


Sunday, December 18, 2011

Los lirios del Jardín: 7 metáforas de finales y comienzos en una nueva era de viejas crisis





Publicado por Rafael López Ramos en Los Lirios del Jardin

Esta exposición se centra en el actual escenario de crisis financiera en América del Norte y Europa, viéndola no como la enfermedad en sí, sino un síntoma de más amplios patrones disfuncionales, claramente arraigados fuera de la esfera económica.
El título de la muestra parafrasea el famoso lema de Bill Clinton en la campaña presidencial de 1992 “Es la economía, estúpido”, aunque haciendo hincapié en el hecho de que, aun cuando esta crisis se manifiesta como financiera, es sólo la punta de un iceberg cuyo cuerpo sumergido posee una naturaleza más bien epistemológica.

Epistemología (del griego epistēmē, “conocimiento, ciencia”, y logos, “estudio de”) es la rama de la filosofía que se ocupa de la naturaleza y el alcance del conocimiento. Gran parte del debate en este campo se ha centrado en analizar la naturaleza del conocimiento, y cómo se relaciona con conceptos como la verdad, las creencias y la justificación. Nosotros, recurriendo a nuestra intuición, ofrecemos un enfoque personal de estas cuestiones a través de metáforas estéticas que señalan diversos aspectos conflictivos de la sociedad, que funcionan como una especie de correlato (¿o debiera decir colateral?) a esta crisis financiera que tiene tantas facetas y esconde una sola faz.

A algunos les pudiera parecer de muy mal gusto que un grupo de artistas persista en tratar de seguir pensando en temas tan pesados en medio de una escena dominada por un desbordante renacimiento modernista que parece dictar (o al menos sugerir enfáticamente) que nuestras obras deben ser asépticamente formalistas. Es decir, un arte convenientemente vacío de cualquier otro contenido que no sea la celebración implícita de un estilo que fue novedoso hace aproximadamente un siglo, y la ambición explícita de ser comercializado con éxito. Este aspecto comercialista no es lo más preocupante de esta tendencia –en realidad todos queremos vender nuestras obras-, sino la posibilidad de que esté inhibiendo activamente el interés de los artistas hacia cualquier discurso analítico o crítico de cuestiones sociales o, incluso, de la “vida real”, lo cual trae a la mente lo que sucedió en los Estados Unidos de post guerra con el Expresionismo Abstracto. Por tanto, preferimos mantener nuestro arte como un aparato vivo y cognitivo, un filtro de sueños y pesadillas con el que la gente pueda relacionarse y leer o descifrar, al igual que los indicios que la naturaleza nos ofrece como advertencia de las condiciones climáticas que se avecinan.

Soldaditos y súper héroes de goma, en impresiones digitales completadas por dibujos al carboncillo de piezas de Lego, contrapunteando la capacidad de desarrollar el pensamiento de estos últimos y las figuras modélicas no siempre positivas que encarnan los primeros. Aguda documentación de la realidad del heartland de Ohio donde la omnipresencia de signos patrióticos y religiosos, define una ideología que se cierra sobre sí misma. El repertorio de símbolos esotéricos que forman la iconografía del poder estadounidense, tan aficionado a las sociedades secretas como advirtiera John F. Kennedy en su discurso ante la American Newspaper Publishers Association en abril de 1961. El ratón Mickey descubre estupefacto que el billete grande que está a punto de agarrar es carnada de una ratonera en cuyo trasfondo está el sello de la Reserva Federal. Una extraña y solitaria rosa de billetes chinos florece sobre un tallo de dólares estadounidenses, un organismo híbrido o transgénico muy común en estos tiempos. El corazón de la megalópolis neoyorkina y las capas de sentido que envuelven la existencia de sus habitantes, laten en oscuras imágenes sobre las cuales emerge el emblema de YEBO –Yes Every Body Obey. La huella de viejas presencias o el testimonio de nuevas ausencias en el rostro de la urbe, sinécdoque de implosión de burbujas en diversos mercados y en discursos políticos desreguladores.

Estos son los indicios que modestamente ofrecemos como advertencia de las condiciones sociales que se avecinan, aunque en algunos sitios ya está lloviendo hace rato.

R. López Ramos



7 metaphors on endings and beginnings in a new age of old crisis

This exhibition focuses on the current scenario of financial crisis in North America and Europe, not as a disease but a symptom of wider dysfunctional patterns clearly rooted outside the economic field.

The title of the show rephrases the famous Bill Clinton’s 1992 presidential campaign motto “It's the economy, stupid”, though emphasizing the fact that even when this crisis manifests itself as a financial one, it is just the tip of an iceberg whose submerged body possesses a rather epistemological nature. Epistemology (from Greek epistēmē, "knowledge, science", and logos, "study of") is the branch of philosophy concerned with the nature and scope of knowledge. Much of the debate in this field has focused on analyzing the nature of knowledge, and how it relates to notions like truth, belief, and justification. Then, resorting to our intuition, we sniff the air and give away our personal artistic approach to these issues through aesthetic metaphors that pinpoint diverse conflicting aspects of society that function as a sort of correlate (or should we say collateral?) to this financial crisis that has so many facets and hide a bunch of faces.

For some it can be kind of creepy that a bunch of artists persists in trying to think hard on such troubling themes amidst a scene dominated by a rampant modernist revival that seems to dictate (or at least emphatically suggest) our works to be aseptically formalist. That is an art conveniently empty of any content other than the implicit celebration of a style that was a novelty about a century ago, and the explicit ambition to be successfully marketed. The most worrisome aspect of that trend is not its voracious commercialism –after all, we want to sale our artworks too- but the possibility that it could be actively inhibiting the artists interest for any analytic or critic discourse on social or even “real life” issues, which brings to mind what happened in post war America with Abstract Expressionism. Therefore, we prefer to keep our art as a living cogitative apparatus, a dream and nightmares filter that average people could relate to and read or decode just like the indexing signs nature give us as a warning on upcoming weather conditions.

Rubber soldiers and superheroes in digital prints completed by charcoal drawings of Lego pieces, counterpoint the ability to develop the thought of the latter and the not always positive roll modelsembodied by the former. Acute documentations of the Ohio’s heartland reality where theomnipresence of patriotic and religious signs, defines an ideology that closes over itself. The repertoire of esoteric symbols shaping the iconography of American power, so fond of secret societies, as warned by President John F. Kennedy in his speech before the American NewspaperPublishers Association in April 1961. Mickey Mouse discovers in shock that the big bank note he were about to grab is just a mousetrap’s bait in whose background looms the seal of the Federal Reserve. A strange and lonely rose made out of Chinese bills blooms on a stem of U.S. dollars, ahybrid or genetically modified organism very common these days. The heart of the New Yorkmegalopolis and the layers of meaning that wrap the existence of its inhabitants, beat in dark imagesfrom which emerges the emblem of YEBO -Yes Every Body Obey. The trace of old presences ornew absences on the urban face, a synecdoche of bubble implosions in various markets andderegulating political speeches.
These are the signs that we modestly offer as caution on social conditions ahead, although in some places it has been raining for a while.
R. López Ramos

Reseña de Gerardo Muñoz en su blog Puente Ecfrático