Tuesday, August 20, 2013

¡Ponte pa’ la música! Aproximación a la escena musical alternativa de Miami

Articulo publicado en la revista El Caiman Barbudo.


Por: . 13|8|2013
Cubiche Grammy LatinoPara no pocos analistas, entre los cambios históricos registrados en las elecciones presidenciales norteamericanas del 6 de noviembre de 2012, uno de los más notables fue el de la victoria, por primera vez, de un candidato del Partido Demócrata entre la comunidad cubana de Florida. Puede asegurarse que si el bloqueo de Estados Unidos a Cuba ha sobrevivido hasta nuestros días ha sido, en gran medida, porque tenía el apoyo del exilio cubano, de notable influencia en el sur de Florida, un estado fundamental en la pugna electoral estadounidense. Pero eso ha cambiado ya.
Nuevas generaciones de cubanos nacidos o crecidos en Estados Unidos no se sienten obligados a ser fieles al Partido Republicano como la única garantía “frente al comunismo”, ni creen que la batalla contra Fidel Castro deba de ser el motivo de sus vidas. Por primera vez, un cubano-americano del Partido Demócrata, Joe García, fue elegido para ocupar un escaño por Florida en la Cámara de Representantes. Educados más en la solidaridad con sus familiares y compatriotas de la isla que en el odio a quienes llevaron a cabo la Revolución de enero de 1959, este grupo etáreo se identifica con las medidas para facilitar el intercambio tomadas por Barack Obama y tiene el anhelo de aumentarlo todo lo posible. Dicha corriente se ve, igualmente, entre una zona de la comunidad de artistas cubanos residentes en Miami y en especial, entre las más recientes generaciones de músicos de Cuba afincados allí y que experimentan un cambio de mentalidad en relación con sus antecesores llegados a la urbe floridana.
En el ámbito de los vínculos culturales entre Cuba y Estados Unidos, la ciudad de Miami en la Florida ha desempeñado un rol particular, sobre todo a partir del primero de enero de 1959. Es válido acotar que ya antes de la aludida fecha, existían importantes nexos con Miami pues sirvió de refugio a exiliados prerrevolucionarios y cabe afirmar que fue la vía de entrada más expedita al modo de vida estadounidense, dada la presencia allí de redes comunicativas de alta eficiencia para la época. No está demás recordar que, como acota Alfredo Prieto (2011: 94), en los años cincuenta de la pasada centuria era común que la clase media cubana viajara los fines de semana a dicha ciudad con miras a comprar artículos y bienes de consumo.
Por lo general, una característica de los grupos de inmigrantes cuando arriban de inicio al sitio escogido para asentarse, es la tendencia a concentrarse en un área específica y luego, a partir del transcurso del tiempo y las generaciones, dispersarse a través del territorio del país de acogida. Con la experiencia de los cubanos en EEUU ha sucedido todo lo contrario y de tal suerte, con el pasar de los años cada vez se han ido concentrando más en Miami (entiéndase el condado Miami-Dade). Incluso, los que están llegando ahora procedentes de Cuba, tienen la propensión a localizarse en dicho condado.
Así, las interconexiones entre La Habana y Miami, por encima de las asimetrías que establecen diferencias entre el Tercer y el Primer Mundo, originan que ambas ciudades compartan lo que los académicos denominan “porosidad fronteriza” (Coastworthy Rico, 1999). Incluso, cabe afirmar que a partir del 14 de enero de 2013, fecha cuando en Cuba entró en vigor el Decreto-Ley No. 302 modificativo de la Ley No. 1312, “Ley de Migración” (promulgada el 20 de septiembre de 1976), las interconexiones aludidas se tornan en la actualidad aún más fuerte.
El contacto con el acontecer de la vida en Miami y que llega a la isla mediante una variedad de canales informales, despierta en un no reducido sector de la población en Cuba lo que Alfredo Prieto (2011: 96) ha denominado “la percepción por default”, o sea, pensar que —en frase del aludido investigador—“los de allá tienen automáticamente todo de lo que se carece aquí en lo material por el solo hecho de cruzar el Estrecho”. Quienes llegan a semejante conclusión, asumen una idealización del día a día miamense, fenómeno producido en particular entre las más jóvenes generaciones de la ciudadanía y que aspiran a hacer realidad el AMERICAN DREAM, con letras mayúsculas.
Como parte de la reciente emigración de Cuba hacia Miami, una polifacética generación de músicos cubanos se ha afincado en dicha ciudad. Ellos son protagonistas de una sonoridad emergente en el medio artístico de Cuba y su diáspora, fenómeno caracterizado por el abandono de un lenguaje regido exclusivamente por símbolos nacionales y que incide también en la redefinición multicultural de la Isla, proceso que acontece en un contexto internacional abigarrado donde el sujeto cultural unívoco de la modernidad tiende a desaparecer.
Cartel promocional del grupo Cubiche (fragmento)Buen ejemplo de dicha corriente es el grupo Cubiche y que, como atinadamente se ha indicado (Silot Bravo, 2011a), es representativo, por un lado, de un movimiento artístico local grassroot (no en el sentido político de la movida en que voluntarios de la comunidad apoyan un partido sino en el de constituir una forma de asociación auténtica, natural y espontánea, diferenciable de las promovidas por las estructuras de poder) con una vocación diríase que global, y por otro, de la escena de Música Cubana Alternativa en la diáspora y deviene un paso más en el camino de afianzar el carácter cosmopolita de nuestra creación musical, por medio de apelar a constantes procesos de hibridación entre los múltiples géneros y estilos oriundos de la Isla con disímiles sonoridades de todo el mundo.
Como ha acotado la académica Eva Silot Bravo (2011a) es también significativo comprobar las similitudes que se producen entre proyectos como Cubiche, Interactivo y Habana Abierta, más allá de haber visto la luz en distintos puntos de la geografía planetaria, a saber: Miami, La Habana y Madrid. Los tres colectivos otorgan prioridad a un formato de colaboración mutante, en el que interactúan músicos de diverso background que, paralelamente, “cuentan con carreras independientes —una de las características distintivas de la escena musical cubana transnacional desde fines de los noventa—”(Silot Bravo, 2011a).
Dada la manifiesta propensión de Cubiche al diálogo con una amplia gama de formas de concebir la música y que van del jazz a lo afrocubano, pasando por los aires brasileños, el reggae, la timba, el rock, la cumbia y el pop, se les ha denominado el “New Miami’sstagefunkysound”. Pero no es únicamente el hecho de lo musical lo que llama la atención en el quehacer de Cubiche. A tono con la filosofía de su figura frontal, Descemer Bueno, ellos persiguen en su lírica que la misma también sea reflejo de “un panorama muy completo del paisaje sociocultural de Miami desde la perspectiva de los emigrantes llegados más recientemente” (Silot Bravo, 2011a). Un vívido ejemplo de ello es la canción titulada “Ponte pa’ la música”, que, como estudiosos del tema han analizado, es una demoledora crítica a lo que no pocos estiman como la falta de oportunidades y apoyo a la música y los músicos cubanos en el mercado miamense, la galopante corrupción en varios sectores de dicho condado del sur de la Florida, las dificultades que muchos de los jóvenes inmigrantes enfrentan para encontrar empleo en medio            de la creciente crisis económica y la desequilibrada presencia de una anquilosada visión política a propósito de los aspectos locales en relación con Cuba y que a estas alturas del siglo XXI, se halla distante de ser verdadera expresión de la pluralidad de la diáspora cubana de recientes décadas.
Ante problemas tan complejos como los expuestos por la investigadora Eva Silot Bravo y otros de larga data como el diferendo cubano-estadounidense o el propio existente entre la nación cubana y parte de su emigración, la formación encabezada por Descemer Bueno defiende el principio ideoestético de continuar desarrollando la cultura como lugar de encuentro signado por la neutralidad, proceder que deja a un lado el abrazo asfixiante de la política pues, para decirlo con una frase del violinista y teórico del arte Alfredo Triff(2012): “La política divide, la música une. Separarse de la política no es necesariamente vivir de espaldas a ella. Es sencillamente evitar su abrazo maldito.” Justo al difícil pero posible sueño de crear puentes de comunicación y entendimiento entre los cubanos de aquí y de allá es a lo que le canta Cubiche.
La naturaleza progresista de la ya visible comunidad de esta clase de agrupaciones o solistas en Miami, me lleva a pensar que en dicha ciudad hoy es evidente la existencia de una relación entre el auge de un tipo específico de producción sonora dentro de los códigos de lo que he dado en llamar Música Cubana Alternativa (Borges-Triana, 2001 y 2009) y la emergencia de un pensamiento y activismo diferentes al hasta hace poco tiempo prevaleciente en la diáspora cubana afincada en la Florida. Dichos creadores, en su mayoría representantes de las nuevas generaciones, buscan otras formas de comunicarse con la esfera pública, en relación con la cual para mí queda claro que hacen todo lo posible a su alcance a fin de tener una influencia positiva en el entorno. Y es que ya sea en La Habana, Madrid, Londres o Miami, aunque muchos todavía no se den cuenta o no lo quieran entender, la música resulta un arma poderosa de incidencia en la sociedad.
La propia experiencia de lo acaecido en Miami así lo demuestra. Piénsese, si no, en cómo paulatinamente se ha ido transformando la ciudad desde el primer concierto de Gonzalo Rubalcaba allí en abril de 1996, fecha que para algunos seguidores del tema define un punto de inflexión en la política cubana de la urbe pues, en la ocasión el público interesado en asistir a la función del notable pianista, para entrar en el teatro tuvo que pasar a través de cientos de personas que en las afueras de la instalación protestaban por la presentación de Gonzalito y que en muestra de la más baja catadura ética le gritaban a voz en cuello: ¡Negro comunista! ¡Negro ñángara! Todo porque el artista estaba acogido al Permiso de Residencia en el Exterior (PRE), concedido por las autoridades de Cuba y no había renunciado a los vínculos con la Isla.
En cuanto a cómo es la vida de los músicos cubanos jóvenes en el condado Miami-Dade, vale la pena escuchar los decires del rapero Mr. Haka, líder allí de la movida de hip hop cubano underground o a espaldas del mercado tradicional, pero que ya ha ido creando una escena local de seguidores, y quien es protagonista en carne propia de lo que expresa:
“En mi opinión la vida de esos artistas en Miami no es como ellos quisieran. Y no hablo solo de mí, ni de los músicos, sino también de pintores, actores, bailarines y de todas las ramas del arte, sobre todo el arte conceptual. En esta ciudad estos talentosos seres no encuentran una hendija para parir la diferencia que llevan dentro. Es triste y si no eres fuerte se puede apagar tu llama de creatividad” (Silot Bravo, 2011b).
Si bien es cierto que, como expresa la periodista Sarah Moreno (2012), hay instrumentistas y cantantes de nuestro país que no carecen de variadas opciones laborales dentro del ambiente musical en Miami, entre los que cabría citar la agrupación timbera Tiempo Libre, los vocalistas Luis Bofill, Jourgensen Rodríguez, Gema Corredera, Malena Burkey su hija Lena (ganadora en el 2011 del Premio Grammy en su versión latina), el salsero Rey Ruiz proyectos de clara orientación hacia los sonidos híbridos al corte de Los Tres de La Habana y Leslie Cartaya y el grupo Palo, el bajista y arreglista Omar Hernández, el productor Ricardo Eddy Martínez (“Edito”), los cantautores Donato Poveda, Francisco (“Pancho”) Céspedes y Amaury Gutiérrez; un aspecto que no debe soslayarse es que dicha ciudad también resulta un reservorio para otroras muy populares músicos cubanos, que hasta su salida de Cuba entre fines de los ochenta e inicios de los noventa del pasado siglo, llenaban todos los espacios en los que se presentaran en la isla y no salían de la programación en la radio y la televisión,así como de los estudios de grabación de la EGREM, por entonces la única empresa discográfica existente en el territorio nacional.
Tales figuras encabezan un nutrido grupo de artistas nuestros que al trasladarse a vivir en el sur de la Florida, no han podido continuar su carrera por la carencia allí de instituciones con interés cultural genuino, así como por la existencia de mecanismos que dificultan o que para no pocos tornan imposible la difusión de una obra. Por lo anterior, a pesar de ser en algunos casos valiosísimos representantes de nuestra música, en el lugar donde ahora residen y para sobrevivir, han tenido que realizar trabajos sin ningún vínculo con su profesión o de escasa relevancia en el mundo musical.
Por semejante situación, incluso algunos de los músicos cubanos radicados en Miami han afirmado públicamente que ellos les recomiendan a sus colegas en Cuba que se queden en el país y que no se trasladen hacia la Florida.
Porque a decir verdad, como entorno de acogida Miami es un condado más en la geografía de Estados Unidos y, al margen de que hoy sea una urbe multicultural y diversa, allí sigue predominando un estilo de vida y una cultura anglosajones. El músico cubano que se radica en dicha ciudad es ante todo un inmigrante que compite por el público con infinidad de bandas de rock, estrellas del pop y del rap que cantan en inglés (el idioma predominante en la población de la zona, aunque el español cobre cada vez mayor fuerza), además de con una nutrida representación de artistas reconocidos de América Latina y España que van a ofrecer conciertos en esa, una plaza segura para su arte.
En el caso específico de los representantes de esta nueva generación de músicos cubanos afincados en Miami, en relación con sus colegas residentes en Cuba, no cabe hablar de la existencia de dos comunidades que se des-obran la una a la otra y que se ven respectivamente como una parte maldita a partir del establecimiento de un límite radical entre ambos grupos, según el modelo establecido por Jean Luc Nancy (2001: 76-77). Todo lo contrario, pues la motivación creacional, el fundamento y desarrollo de la propuesta artística no es la exclusión del otro por ninguna de las dos partes.
Pancho Céspedes con Armando ManzaneroNo se puede aludir, por tanto, a que haya una fractura o enfrentamiento sino más bien lo que se ha impuesto es la fluida interlocución entre artistas de las dos orillas, como lo corroboran los proyectos en común que se vienen realizando. Así, una de las principales ganancias de los representantes de la Música Cubana Alternativa radicados en Miami, en complicidad con sus compatriotas de dentro de la Isla, es que ambos grupos han podido involucrarse unidos en discos como los llevados a cabo por Descemer Bueno, Luis Bofil y Elain Morales, músicos residentes en Miami y que han grabado sus fonogramas con la intervención de artistas de Cuba radicados tanto en el país como en USA. La existencia de Internet, el desarrollo de la telefonía y el abaratamiento del transporte aéreo son factores que hoy posibilitan concretar realizaciones así a partir de establecer vínculos transnacionales de cualquier tipo. Con la concreción de trabajos de tales características, sus participantes hacen borrón y cuenta nueva de la fractura bipolar isla y diáspora, nación y emigración.
Es válido indicar que lo descrito en estas líneas tiene que entenderse en un sentido procesual, es decir, no como parte de un camino siempre rectilíneo y ascendente. Así, si bien en el período entre el 2000 y el 2008, la tendencia aquí comentada vivió una etapa de auge, la crisis económica producida en dicho último año motivó un retroceso en el accionar y la aparición de proyectos musicales como los aquí comentados. No es hasta 2012 que comienza a apreciarse un resurgir de la corriente, claro que desde los márgenes de la alteridad (obviamente,este tipo de creación sonora no está llamado a ser parte de la corriente principal del mercado de la música), concebida en sus dos funciones, o sea, como ganancia cultural y principio transformador.
Lo significativo para el análisis del devenir de las dinámicas culturales en Miami en los últimos años a propósito de esta nueva generación de músicos cubanos radicados allí, viene dado por el hecho de que a partir de que estos artistas pasaron a vivir en Estados Unidos, fue el momento cuando en su discurso artístico asumieron planteamientos ideoestéticos de corte social y naturaleza progresista. Decididamente, desde una perspectiva culturológica, la pregunta no debería ser “¿por qué?, sino, ¿qué significa esto?”
En mi caso, opino que ello evidencia que Miami ya no es la misma que hace unos pocos años atrás. Pues los nuevos emigrantes cubanos, como parte de la sociedad civil de dicha ciudad, han jugado un papel vital en la renovación del pensamiento anquilosado que durante mucho tiempo allí prevaleció. En tal sentido, el coro de un tema interpretado tanto por Cubiche como por Haka es ilustrativo:
“Deja la política,/ deja el perico/ y deja la retórica,/ y ¡ponte pa’ la música!”
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
______________________. 2009. CONcierto Cubano. La vida es un divino guión. Barcelona, Linkgua Ediciones S.L.
Coastworth, John H. y Carlos Rico (eds.). 1999. Images of Mexico in the United States. San Diego, Center for US-MexicanStudies.
Moreno, Sarah. 2012. “Miami, ¿la tumba del artista cubano?”. El Nuevo Herald (viernes 27 de enero), <http://www.elnuevoherald.com/2012/01/27/1111801/zona-franca-miami-la-tumba-del.html>[Consulta: 28.01.2012].
Nancy, Jean Luc. 2001. La comunidad desobrada. Madrid, Arena Libros.
Prieto, Alfredo. 2011. “Habana-Miami: puentes sobre aguas turbulentas”. En Cuba Futures: Cuba and the World, ed. Font, M. Cuny, Bildner Center for Western Hemisphere Studies, pp. 93—122.
Silot Bravo, Eva. 2011a. “Cubiche: una nueva era en la música cubana”. Encuentro en la Red (diario digital), edición del 30 de junio, <http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/cubiche-una-nueva-era-en-la-musica-cubana-264775> [Consulta: 01.07.2011].
________________. 2011b. “Mr. Haka: Crónicas de un escribano “underground” en Miami”. Encuentro en la Red(diario digital), edición del 24 de noviembre, <http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/mr-haka-cronicas-de-un-escribano-underground-en-miami-270873> [Consulta: 25.11.2011].
Triff, Alfredo. 2012. “¡Havanízate!”. Tumiamiblog(bitácora personal), edición del jueves 16 de febrero, <http://www.tumiamiblog.com/2012/02/havanizate.html> [Consulta: 17.02.2012].

Wednesday, September 19, 2012

Cuban Jazz in San Francisco by Rebeca Mauleon

Discover Jazz Course for SFJAZZ on Cuban jazz by Rebeca Mauleon
2012 Fall Discover Jazz Courses

Discover Jazz Course 2

Música Cubana: Jazz in Cuba and Beyond

Of all the Antilles, no island has done more to influence the outcome of American jazz than Cuba…from the infectious mambo to modern-day timba and beyond. Jazz, too, made its indelible mark on the island’s music, exploring the perfect marriage of luscious harmony and dance-churning rhythms, and finding a host of innovators along the way who would share the wealth of this “new” music, much of which would evolve far to the north in New York City. From the classic sounds of Machito and Mario Bauzá, Dizzy Gillespie and Tito Puente to the explosive modernists such as Chucho Valdés, Irakere and Emiliano Salvador, Jazz and Cuban music continue to walk – and dance – hand in hand. Taught by pianist, musicologist and SFJAZZ Director of Education Rebeca Mauleón, this five-week series will explore the remarkable history of jazz in and out of Cuba, and will feature live performances by Mauleón herself along with many special guest artists! This course may be enjoyed as a series or individually.
Wednesday, October 3, 7:00PM • Jewish Community Center of SF
In this class we will explore the myriad genres that stand today as some of the world’s most popular and influential styles – from the conga and the mambo to the cha-cha-chá – and discover how Cuban music has made such an indelible mark.

Wednesday, October 10, 7:00PM • Jewish Community Center of SF
The vast repertoire associated with both jazz and Cuban music often crosses the line both harmonically and
rhythmically, creating virtually unlimited interpretations. In this class we explore similarity and contrast between jazz and Cuban music.
Wednesday, October 17, 7:00PM • Jewish Community Center of SF
The explosion of the big band era would firmly cement the importance of dance music in both Cuban and North American cultures, with iconic figures at the helm including Machito & Mario Bauzá, Dizzy Gillespie & Chano Pozo, Pérez Prado, Bebo Valdés, Tito Rodríguez and Tito Puente.
Wednesday, October 24, 7:00PM • Jewish Community Center of SF
In the Caribbean, it is said music and politics go hand in hand. What took place in the years during and after Cuba’s revolution found musicians exploring new and often forbidden territory. Bold experimental groups such as Irakere emerged with a new sense of identity and sonic possibilities.
Wednesday, October 31, 7:00PM • Jewish Community Center of SF
Equally versed in classical music, jazz and Cuban folk and popular idioms, younger generations have burst on the scene eager to show the world their mind-boggling chops and stellar musicianship. From Gonzalo Rubalcaba to Alfredo Rodrdríguez, Dafnis Prieto and more, we will celebrate the young lions of Cuban jazz.

Friday, August 31, 2012

“Esto que hago para mí no es trabajo, es una necesidad de expresarme”

Entrevista a Equis Alfonso por Eva Silot en cubaencuentro

Aún preservo la imagen de Equis como aquel niño travieso e inquieto que me encontraba “mataperreando” en cualquier rincón del conservatorio Manuel Saumell en la Habana de los 80, en donde estudiábamos música y piano clásico. Quizás esa inquietud y energía interminables volcadas en su arte lo han llevado a convertirse en uno de los músicos más importantes de la Escena Alternativa de Música Cubana de los últimos 20 años. Luego de sus estudios de música clásica, Equis Alfonso comenzó su carrera profesional en el grupo Síntesis desde 1994, banda insigne que estableció un sello particular de fusión de la canción cubana proveniente de la Trova Tradicional y la Nueva Trova, con otros géneros musicales como el rock anglo y argentino, el punk, pop y funk. Síntesis además hizo una labor inédita de recuperación y fusión de varios cantos yoruba del panteón sonoro y rítmico de la música afrocubana, y estuvieron entre los pioneros en la incorporación de recursos del universo electrónico y electroacústico en la música popular cubana.

Equis es ciertamente un artista multifacético y en constante crecimiento. No solamente es compositor, productor musical, intérprete de varios instrumentos y cantante, sino que además produce y dirige sus propios videos, compone música para cine (películas como María Antonia, de Sergio Giral y Habana Blues, de Benito Zambrano), para diversas compañías de danza y colabora en otras producciones musicales regularmente. Su producción discográfica es fascinante y prolífera, un paseo sensorial en donde prevalece el experimento y la fusión bien meditados que te dejan con sabor de más. Solamente como solista Equis ha hecho seis discos: Mundo real (2000), X Moré (2001), Delirium tremens (2002), Civilización (2005), Revoluxion (2007) y Reverse (2011) que le han valido premios tanto en certámenes de la Isla de música y video como Cubadisco y Premios Lucas; en el Festival Internacional de Cine Latinoamericano de la Habana; así como en el español Premio Goya por la banda sonora de la película Habana Blues; y varias nominaciones a los Grammy latinos en diversas categorías, entre otros.

Definitivamente Equis no es un mero espectador de su entorno. Él es también un activo promotor de diversos proyectos culturales, por lo que fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la UNICEF en el 2010. Entre esos proyectos Equis ha estado a cargo de “Fábrica de Arte”, un espacio de encuentro para el intercambio entre artistas jóvenes en varias disciplinas. Fue además el director artístico de la 1ra edición del festival “Peace & Love” en Cuba y también del proyecto “Escuela contra Huracanes” junto a artistas franceses, para ayudar en la reconstrucción de escuelas luego del azote de huracanes en la Isla. En sus conciertos se aprecia un impecable trabajo de puesta en escena —no muy usual en el entorno musical alternativo cubano— que explota al máximo las posibilidades del universo de recursos de producción tanto en el sonido, las luces, uso de audiovisuales, coreografías, selección de músicos e instrumentos, maquillaje y vestuario en función de su música.

Conversé con Equis recientemente en Miami, en medio de su gira de promoción para la presentación de su nuevo disco Reverse en el Miami Dade County Auditorium el próximo 17 de noviembre del 2012. (En el link Somos Cuba se puede obtener información detallada sobre el concierto, y bajar gratis un multimedia de Equis Alfonso con sus mas recientes videos, música y fotos).

¿Qué aprendiste de tu experiencia en Síntesis? ¿Cuál fue tu contribución a dicha banda?

Equis Alfonso (EA): Síntesis es mi segunda escuela después de la clásica. No solo por la parte musical sino también porque me permitió investigar la inmensa riqueza de la música afrocubana, e inclusive ayudarme a entender de dónde vengo. En Síntesis tuve la oportunidad de traducir la música afrocubana a la electrónica, sustituir los toques por notas y descifrar sus códigos infinitos. Y no solo eso. Tuve que aprender a tocar percusión y otros instrumentos más allá del piano y la oportunidad de hacer colaboraciones y arreglos para canciones con músicos como Silvio Rodríguez. También todo el universo sonoro del rock me lo inculcaron allí. Entré en Síntesis en una época de mi vida en que me quería "comer el mundo", me pedían que hiciera arreglos para tres o cuatro canciones, me metí en serio en eso y comencé a ensayar, a investigar, e hice versiones de varios temas. Yo escuchaba el primer disco Ancestros de Síntesis como si fuera Queens, me lo sabía de memoria. Un día Lucía Huergo (arreglista, saxofonista y tecladista de Síntesis) no pudo ir a tocar y yo aún con el uniforme de la escuela puesto la sustituí y toqué todo un concierto. Yo soy fanático a Síntesis, no porque sean mis padres solamente, sino porque admiro y me gusta la música que hacen. Ya para el disco Ancestros II hice varios arreglos, aunque el trabajo de composición en Síntesis era de conjunto y todos los músicos aportaban, lo que enriquecía mucho los temas. Cuando empecé a hacer mi música en solitario me di cuenta cuanto me había nutrido de mi trabajo en Síntesis.

¿Cuál es tu motivación para desarrollar todas esas diversas facetas de tu proceso creativo como músico, productor y filmmaker ? ¿Cómo se produce tu proceso de creación?

EA: Ese interés por mezclar las artes empezó cuando entré a la Escuela Nacional de Arte. En una misma aula coincidíamos estudiantes de artes plásticas, danza, música y teatro. La posibilidad de poder compartir con otras artes en la adolescencia hizo esa etapa la más importante de mi carrera. Aprendí mucho de esa interacción que influyó en mi forma de componer y de estudiar la propia música al alimentarme de distintas fuentes. Cuando estudiaba música clásica en las escuelas de arte la música popular cubana estaba prácticamente prohibida. Recuerdo a músicos como la pianista Viviana Pintado que se sabían unas timbas tremendas pero que teníamos que tocar y escuchar a escondidas. En la ENA comencé a intercambiar con músicos como Robertico Carcassés, Ahmed Barroso, y Descemer Bueno, entre otros.

Esto que hago para mí no es trabajo, es una necesidad de expresarme. Yo no estoy en disqueras, no estoy contratado por nadie. Mis discos básicamente los he hecho independientemente. Solo los dos primeros estuvieron asociados con la disquera de Ivan Lyns y contaron con el apoyo de su escritor Víctor Martín. Sin embargo en esa situación yo tenía libertad absoluta de hacer lo que quisiera. Siempre he hecho lo que he necesitado hacer. Nunca he considerado esto un trabajo sino una necesidad espiritual de expresarme.

Háblame de tu discografía. ¿Cómo has llegado a cada uno de tus discos y que representan para ti? ¿Cuáles son tus influencias? ¿Qué te interesa transmitir a través de ellos?

EA: Mi primer disco, Mundo Real, lo hice viviendo en España. Tiene un toque nostálgico que me gusta y la intención del músico que empieza un disco en solitario y quiere recoger un poco de todos los géneros y buscar su estilo. Los textos de ese disco más bien son melancólicos. El segundo fue un homenaje a Benny Moré. Estando en España hice también música para una compañía que tenia Pepe Hevia en donde bailaba mi esposa. En ese momento me regalaron un disco recopilación del Benny. Lo escuché repetidamente, me puse a experimentar con la música del Benny y de ahí salió mi disco homenaje a él. Tenía claro que estaba haciendo una experimentación con la música de este disco sin límites y así es su resultado: con todo tipo de mezclas, fusión, sin ningún estilo que prevaleciera. Lo mismo estaba el hip-hop, el funk, música electrónica y jungle. Luego terminé el disco Delirium para danza y salió al mercado como música sinfónica contemporánea. Cuando terminé la música para esta obra de danza tenía casi una hora y media de grabación. Originalmente no tenía pensado hacer un disco pero cuando se puso en Cuba en el teatro fue mucha gente y también disqueras. BisMusic me propuso hacer la música de esta obra para un disco y a mí me encantó la idea. Luego vino el disco Civilización, que también parte de las mezclas, quizás más entre el funk y la música cubana, pero para mí demasiado acelerado. Lo contrario al disco Revoluxion que sigue siendo fusión entre la música cubana y otras pero más suave. Civilización también fue una necesidad de sacarme todo lo que tenía en ese momento, como un explote de creación. Creo que Revoluxion es un disco más maduro en la mezcla y la fusión. En ese tiempo me propusieron hacer la música de la película Habana Blues. Me empecé a centrar más en los textos, lo que había hecho un poco en Civilización.

El próximo noviembre harás en Miami la presentación de tu último disco, Reverse (2011) del que ya están disponibles excelente videos en redes sociales como Youtube y Facebook. ¿A qué le cantas y qué “poción” musical has usado en este nuevo disco?.

EA: En el momento que me decidí a hacer este nuevo disco estaba un poco saturado de la electrónica y la computación, entonces decidí hacer un álbum que fuera como un regreso, que descansa más en el piano y otros instrumentos y que estuviera más enfocado hacia la canción. Reverse trae esto, otra necesidad, otra faceta. Yo soy muy fan de Santiago Feliú y Carlos Varela que son los cantantes que me tocaron a mí generacionalmente. Tuve la posibilidad de tocar con los dos y para mí fue no solamente un trabajo sino un sueño hecho realidad. Mi música está muy influenciada por ellos. Este disco es totalmente “setentón”, de irme a la guitarra, al piano y los acordes. Estoy más centrado en las letras, y aunque no lo he premeditado así espero que cualquiera pueda agarrar una guitarra y cantar estas nuevas canciones.

El lenguaje audiovisual se ha convertido en un referente esencial en tu obra. En tus videos se aprecia un tratamiento meticuloso, pictórico y coreográfico de elementos narrativos como el sonido, los ritmos, los focos de cámara, las miradas y las letras. ¿Qué significa para ti el video como recurso expresivo?

EA: Siempre he sido un fanático del cine. Cuando empecé a hacer mis canciones me di cuenta de que también quería mostrar imágenes. Tuve intercambios con varios cineastas a los que les explicaba la idea que tenía, lo que quería, pero cuando lo llevaban a la práctica veía una distancia entre lo que tenía en mente y el resultado. En la época que comenzaron los videos clips en Cuba habían muchos clichés. En los videos siempre tenía que haber una muchacha, el mar, pero detrás de eso casi siempre había una historia entre el director y la actriz que se convertía en el tema central. En el primer video que hice cuando estuve en el grupo Habana en 1988 tratamos de dejar a un lado ese cliché. Luego, cuando comencé mis trabajos como solista, retomé el video. Utilizaba una cámara cualquiera y durante dos años estuve filmando y acumulando imágenes en distintos países cuando estaba de gira. De eso hice un video que me llevó tiempo porque tenía una máquina de edición muy mala. Era de 8 minutos y 40 segundos, y los conocedores me lo rechazaron por ser muy largo. Eso me ayudó a simplificar mis ideas, incluso hasta para las canciones trato de decir todo lo que puedo en poco tiempo. El video se ha convertido en algo muy importante para mí. Cuando escribes una letra es como leer un libro, te haces una idea, pero la imagen te cierra exactamente lo que quieres decir. Hay canciones a las que le hago videos y a otras no, para que lleguen de distintas formas a la audiencia.

La ciudad, pero más específicamente la imagen de la calle, su gente, sus gestos y miradas son protagonistas y escenario de buena parte de tu obra tanto musical como fílmica. ¿Cuáles son la Habana y la Cuba de tus canciones y videos?

EA: Las que vivo cada día. Mis canciones son el reflejo de lo que veo en la gente, de lo que siento, lo que vivo, y de lo que comparto con ellos. No la dibujo, la relato tal como la vivo. Yo me meto en los barrios y de ahí es donde sale esa fuerza y pureza, esa fotografía real. Por ejemplo, en aquel video del 2005 de la canción “Santa” tú ves una Habana “bonita”, destruida pero bella. Te puedes meter en un solar y de pronto te encuentras con distintos lugares en los que la gente intenta buscar un sentido de decoración o de belleza a pesar de la destrucción. Eso es en lo que yo me centro. No trabajo con actores sino con gente de la calle, ellos son los protagonistas. Mis videos ya están dejando de ser para mí videos clips, más bien los veo como pedazos de documentales.

Otra cosa que quieras agregar

EA: En los últimos cuatro años he estado más enfocado en el proyecto “Fábrica de Arte”, que intenta aglutinar a todo tipo de artistas. Recientemente se hizo un homenaje a la música británica en el cine Yara, y ahí intente crear esa colaboración entre músicos. Las colaboraciones entre artistas sin fines comerciales, de lucro u otro interés son pocas. Eso es una de las cosas que trato de superar con “Fábrica de Arte”. En este concierto estuvieron varios músicos: David Blanco, Ernesto Blanco, Sexto Sentido y un cantante del Coro Nacional, entre otros. Lo hicimos con mi banda de base y mis padres (Síntesis) y mi hermana Eme, hasta mi hija cantó. Lo que más me gustó del concierto, además de que la gente se divirtió mucho, fue la actitud de agradecimiento de los artistas por haber compartido y colaborado con otros. Espero que pronto me entreguen el lugar para llevar a cabo este proyecto, para concentrarnos en empezar a buscar más artistas y poderles ofrecer un lugar. Cuando se hacen eventos así en el aire es muy difícil poder aglutinar a los artistas de forma más permanente. Creo que hay que documentar el arte que se hace en nuestra generación y este proyecto es una forma de hacer eso. Eso es lo que quiero que en Cuba acaben de entender, porque me ha costado mucho trabajo. Por eso no he parado de hacer eventos y hago eventos donde quiera, pero en verdad me estoy agotando. Ya quiero que esto tenga un fruto, la gente se cansa. “Fábrica de Arte” intenta ser no más que una plataforma a través de la cual se dé a conocer al mundo algo de lo que está pasando en el arte en Cuba ahora.










Wednesday, July 18, 2012

Descemer Bueno: Creating an Urban Latin Sound

By Joaquin Borges Triana in Cuban Art News

Tracing the influence of one of the island’s new generation of musicians (04/24/12)




One of the most active figures of the new generation of Cuban musicians is undoubtedly Descemer Bueno. He’s a prime example of the kind of ajiaco, or fusion, that young Cuban artists are increasingly embracing. Along with Roberto Carcassés and Pavel Urquiza, Bueno is one in a triad of producers who are essentially shaping a new Cuban musical scenario and its broader diffusion. This new sound turns away from a musical language based solely on traditional structures, toward a process that includes a more multicultural redefinition of the island and, as a backdrop, a broadly international context in which culture no longer speaks in a single, unified voice.

This scenario is reflected in the music by this habanero. Trained as a classical guitarist, Bueno became a bassist when he joined Estado de Ánimo, one of the most important Cuban bands of the 1990s, both for its work as backup group for the singer Santiago Feliú and for the group’s own explorations of jazz.

In an interview some years ago with the noted promoter Ariel Fernández, who researches hip-hop culture, Bueno gave a detailed explanation of what's currently happening with the Cuban music, and the reasons that it’s experienced such uprooting and transterritorial displacement, pushed by a diaspora that drives it beyond the usual boundaries to discover new worlds. "Cuban music comes with the orishas,” he said, “and it was they who gave it permission to open and travel to every continent, so that it lives elsewhere and mixes with other music.”

Based in the United States since 2000, with cyclical sojourns in Cuba and Spain, Bueno’s first major project in the north was Yerba Buena, a group influenced by Afro-Cuban rhythms. On their first album, President Alien, Bueno was instrumental as the composer and arranger of several numbers. The album was a commercial success in the U.S. With their debut, newspapers such as the New York Times and the Washington Post considered the band as the best ambassadors of the so-called Afro-Latin fusion—a welcome breath of globalization in the first decade of this century. After that experience, in 2004 Bueno founded—along with his former classmate and colleague in the Estado de Ánimo band, guitarist Ahmed Barroso—the group Siete Rayo (expressly without the expected "s" at the end of “Rayo”).

The concept behind this group, which worked with Cuban musicians based in New York and Miami, was to mix typical Cuban rhythms like cha-cha-cha, timba, and changüí with Caribbean sounds like reggae, calypso, and reggaeton, and even a little Colombian cumbia and funk. Caught on disc, the results of these blendings of genres and styles is a refreshing urban sound with contemporary elements, emphasizing hip-hop-style vocals, which pays homage to the heritage of the most recent African diaspora in the United States.
The twelve cuts in the album Siete Rayo include standouts like “Mueve” (Move), with its flamenco rhythms and striking vocal counterpoint between Bueno and Magilee Álvarez (well remembered among Cuban fans of contemporary song for her collaborations with Luis Alberto Barbería before they both left the island). And in “I am going on the train,” traditional and modern elements intertwine in a distinctive “postmodern” sound.

The album is notable for its pervasive use of “Spanglish”—a linguistic phenomenon that combines the languages of Cervantes and Shakespeare in a hybrid tongue that’s familiar in regions of the U.S. with substantial Hispanic populations. Bueno’s lyrics move effortlessly between Havana slang and American, his words reflecting the bicultural lives of Miami-based Cubans and U.S.-based Latinos in general.

Some years ago, the roots of Siete Rayo gave birth to Cubiche, a group of young Cuban musicians currently living in Miami. This ensemble is typical of alternative Cuban music in the diaspora—a step forward in the cosmopolitan character of our musical output, mixing many Cuban musical genres and indigenous styles with contrasting sounds from around the world.

It’s important to compare the similarities among groups like Cubiche, Interactivo, and Habana Abierta, despite their having come to light in different places on the planet, whether Miami, Havana, or Madrid. These three groups give priority to a mutant form of collaboration—which brings together musicians with diverse backgrounds and independent careers—and is, as researcher Eva Silot Bravo has noted, “one of the hallmarks of the Cuban transnational music scene from the 1990s.”

Given the apparent propensity of Cubiche to embrace a range of approaches in thinking about music (from jazz to Afro-Cuban, passing through Brazilian styles, reggae, timba, rock, cumbia, and pop), the group has been called “New Miami's funky sound stage.” Their rich amalgam is not due only to the music itself, but to the high quality of the musicians themselves.

The group follows Bueno’s philosophy, pursuing lyrics that reflect (as Silot Bravo says) “a highly comprehensive overview of the Miami cultural landscape, from the recently arrived immigrants´ perspective.” A vivid example is the song titled “Ponte pa´ la música,” about those who feel that Cuban music and musicians lack opportunities and support in the Miami market.

Faced with complex and longstanding problems, such as the disagreement between Cuba and the U.S., or the one between the Cuban nation and some of its emigrants, the musical contingent informally led by Descemer Bueno upholds the ideo-aesthetic principle of culture as a meeting-place marked by neutrality. It puts aside suffocating political issues because, as violinist and art theorist Alfredo Triff states, “Politics divides, music unites. To separate ourselves from politics is not necessarily to turn our backs on it. It's just to avoid its cursed embrace.”

With several Grammy and Latin Grammy nominations, and a Goya award in Spain for his participation in the soundtrack of the film Habana Blues, bassist, arranger, singer-songwriter, producer and musician Descemer Bueno has sung in the hope of creating bridges of communication and understanding between Cubans: those who favor one way of thinking or another, no matter where they happen to live.

Joaquín Borges-Triana (b. Havana, 1962) graduated with a degree in Journalism from the University of Havana and holds a Ph.D in Art Sciences from the Instituto Superior de Arte (ISA ). His publications include Concierto Cubano, La vida es un divino guión (Linkgua Editions S.L.) and La luz,bróder, la luz. Canción Cubana Contemporánea (La Memoria Editions), among others. He is a member of the International Asociation for the Study of Popular Music (IASPM) and LASA.

Tuesday, June 5, 2012

“Hay que saltar la palabra y limpiar el polvo del camino”

Entrevista a Yusa por Eva Silot en cubaencuentro

Yusa es quizás una de las mujeres músicos de vocación profesional más global de la Escena Cubana de Música Alternativa. Su carta de presentación incluye estudios de música clásica en Cuba, además de su dominio del bajo, la guitarra y el tres, entre otros instrumentos. Ha publicado cinco discos de su autoría —el más reciente Libro de cabecera, en tardes de café (2012), Yusa Records— que tienen en común el haber sido grabado entre Europa, La Habana, Japón, Brasil y Argentina. Ha obtenido 3 premios Cubadisco, un Latin Grammy por su participación en el DVD Lenine in Cité, nominaciones a “Mejor guitarrista alternativa” del International Award, Bath, del Reino Unido, ha estado entre los diez primeros lugares del European World Music Chart, y fue nominada al Womex 2002 en dos categorías. Desde el 2005 se presenta en Japón anualmente bajo los auspicios de Blue Note, Yamaha Music & Visuals y Omagatoki, y giró por Europa en el Tour “Latin Voices” de la BBC de Londres junto a Lila Downs y Susana Baca. Además grabó como solista el DVD Yusa live at Ronnie Scott’s.
Yusa comparte su pasión por componer y cantar canciones con un acercamiento lírico, sofisticado a la vez que desenfrenado al tocar el bajo. En escena despliega gran virtuosismo cuando toca cualquier instrumento, a la vez que una naturalidad y sencillez contagiosa cuando canta. De inicio es fácil distinguir la influencia en sus canciones de la trova tradicional cubana y el feeling, así como de la Nueva y Novísima Trova. Pero ello es solo su punto de partida. Además de haber sido una importante heredera de dicha influencia, Yusa es una de las principales protagonistas de la ola de fusión y experimentación que ha tenido la música cubana con todo tipo de géneros musicales —como el jazz, funk, pop, el rock argentino y la música brasileña— en particular en los últimos 20 años. En varias reseñas de prensa que le han hecho a lo largo de su carrera, se destaca cómo la música de Yusa permite al que la escucha adentrarse hacia una visión de la música alternativa cubana que rebasa formas tradicionales de entender las identificaciones genéricas e inclusive geográficas en el mundo sonoro.
Conversamos con Yusa a raíz de la presentación de su quinto CD Libro de cabecera, en tardes de cafécomo solista en Argentina.
¿Como describirías tu camino desde la grabación de tu primer disco como solista Yusa, Tumi Records, en el año 2002?
Yusa (Y): Cada vez que miro hacia atrás me sorprende mucho el destino que tomó mi vida desde que hice mi primer álbum. Partiendo que desde un inicio yo pretendía ser concertista, todo lo que se desató desde el disco Yusa fue una suerte de absurdos maravillosos en el que un día me vi y del que luego no quise salir más. Me atrapó un estado de libertad absoluta en la que trato de mantenerme para poder seguir haciendo mi arte. En todos estos años he compartido y aprendido de tantos artistas, amigos, así como de los obstáculos que se te van apareciendo, pues tus necesidades al mismo tiempo son mayores y yo aspiro a que también sea mayor el resultado de mi esfuerzo y mi entrega. Ante todo este universo de sucesos, encuentros y despedidas solo puedo dar gracias porque en cada etapa de mi carrera ha estado la misma Yusa que necesita hacer música como pretexto imprescindible para vivir. Eso sí, esto es una carrera de fondo, no termina hasta que se acaba la vida.
Actualmente estás presentando tu más reciente CD, Libro de cabecera, en tardes de café (2012), bajo tu sello independiente Yusa Records. ¿Qué ideas inspiran y organizan este disco?
Y: A decir verdad siempre tengo una idea de los discos que hago y muchas veces premedito la infraestructura de los mismos. Esta vez todo esto “se me fue por la borda” ya que había un aspecto que me sobrepasaba y era que la mayoría de estas canciones son la base de mis pensamientos y de lo que es Yusa hoy.
Me reencontré con sentimientos que desde niña no experimentaba, y de hecho me vi compartiendo hoy con esos recuerdos y no pensé que me fueran a llevar tan lejos en el corazón. Es además un disco que escucho para satisfacer mis propias necesidades espirituales. De hecho contiene solo diez canciones pues creo que en los tiempos que corren el disco debe ser algo que te acompañe por un rato, pero que no te estanque en el asiento, sino que puedas luego de haberte metido en su viaje seguir tu propio viaje sin el peso de algo por acabar.
Pienso también que en el nacimiento de este álbum Libro de cabecera, en tardes de café tuvo mucho que ver la decisión de crear Yusa Records, pues desde el momento que decidí tomar totalmente las riendas de mi carrera pensé que debía homenajear y dar gracias al arte y sus creadores por darme tanta vida dentro de su mundo.
Todas estas canciones son como libros a los que siempre recurro de alguna manera, aunque la mayoría de ellos no los volví a leer. Sé que están en mis palabras, en mis actos, en el sonido que invoco para salir y entrar de mí. Estas canciones son lo que quiero decir y hacer ahora. Ni más ni menos.
Frecuentas regularmente países como Argentina y Brasil. ¿Cómo ha sido la acogida de tu música en estos lugares?
Y: Si te dijera que nunca antes pensé en visitar estos países, no me lo creerías. Yo no tenía idea de qué estaba pasando por estos países hasta que fui a Brasil, por primera vez en el año 2004, al que fui invitada por el cantautor Lenine. Allí me encontré con una América del Sur y su historia que había quedado en los libros de la escuela. Solo que esta vez todo eso había crecido sin yo haberme dado cuenta. Sentí por primera vez la fuerza de un público agitador y convencido de su rol de hacerte sentir en casa. Nunca antes me había sucedido algo así.
Comencé a viajar a Argentina en el año 2008 y no olvidaré esa sensación de que el público sabía qué era lo que vería mientras yo no podía comprender de dónde había salido tanta gente que conocían mis canciones sin haber discos ni haber estado yo antes en ese país. Fue bastante raro, te soy sincera; y creo que todos se dieron cuenta de que yo no entendía nada. Esa fue mi entrada a Argentina, ante un público que sabe ser fiel y que crece cada vez más cuando decide amarte. Esa pasión, como la que te hace levantar de golpe y gritar cuando das un jonrón o metes un gol no la viví en ningún otro lugar del mundo. Creo que esa manera osada y a veces extraña de amar me atrajo como imán a estos países que amo y en donde, en el caso de Argentina, tengo también mi casa. Ellos son los responsables, mi corazón es uno solo y me ha sido imposible resistirme.
Tu sólida carrera profesional te ha dado la oportunidad de compartir con una gama impresionante de músicos y productores de diversas latitudes, como Lenine, Jorge Drexler, Ramiro Musotto, Omara Portuondo, Santiago Feliú, Pavel Urquiza, Descemer Bueno y Robertico Carcassés, entre muchísimos otros. Podrías comentarme sobre el significado de estas colaboraciones en tu carrera musical.
Y: Siempre digo que me considero muy afortunada pues todo ha conspirado a mi favor para que estos encuentros sucedieran. Ese estar en el momento justo es algo que todavía no logro comprender, al mismo tiempo de que me doy cuenta de que no es casual que sucedan pues tienen que ver con las cosas que uno elije en ciertos momentos de la vida. Imagínate lo que es cuando admiras a un artista de niña y la sigues pues quieres aprender todo de ella y luego al pasar el tiempo esa persona sin tú saberlo sabe que existes y aún más que eso, te respeta. ¡Qué más se puede pedir! Lo mejor de todo esto es que la mayoría de estas personas son amigos muy cercanos y con los que he vivido historias y momentos para recordar toda la vida. Son parte de mis canciones y con ellos he estado haciendo un recorrido maravilloso por la música. El eterno aprendizaje del viaje de la vida a través de la música.
Luego de haber estado viviendo de forma itinerante entre varias ciudades del mundo, podrías brindarme tu percepción sobre la recepción de la música alternativa cubana en el mercado internacional.
Y: He pasado por diversas experiencias cuando he viajado. Primeramente, cuando viajaba con el grupo de música tradicional “Soneras Son” los conciertos estaban destinados a un público básicamente bailador. Para el año 1993 la salsa había tomado mucha fuerza en sentido general en el mundo y las agrupaciones cubanas viajaban mucho a Europa, Asia y Estados Unidos, lo cual provocó un empuje de afuera para adentro de la Isla. Luego, cuando empecé a girar con mi proyecto, era un poco diferente pero quedaba la huella del ambiente de la música tradicional sobre todo al hacerse mundialmente conocido el proyecto Buena Vista Social Club, donde para mí hubo una especie estancamiento en lo que respecta a la música actual, pues al mismo tiempo que sentía que el público estaba predispuesto a favor para todo lo relacionado con Cuba, se generaba un desencuentro con la nueva música que estaba emergiendo en la Isla, donde comenzaban a convivir diferentes tendencias musicales que representaban el sonido de la Cuba de esos tiempos, con sus nuevos contextos sociales, lo cuales darían como resultados nuevas maneras de asumir la música. Pero de todas maneras, aunque costaba un poco penetrar esos mercados, siempre encontré que había un público que quería conocer que estaba sucediendo en la Isla más allá de la zaga del BSC. En ese momento se abrían puertas hacia una nueva manera de escuchar y conocer la diversidad que siempre caracterizó a la música cubana. Es algo que todavía cuesta pero en nosotros está la responsabilidad de seguir el legado de nuestros predecesores, y como ellos hacer la música de nuestro tiempo que tiene tanto de ayer como de hoy para poder ser mañana.
¿Cómo ves los espacios de creación femenina actualmente, ya sea desde el ámbito cubano o más general?
Y: En estos momentos hay un auge muy grande de mujeres creadoras en el mundo. Hay cada vez más una necesidad de aportar y ser parte del desarrollo cultural del país. He podido ver cómo han crecido los proyectos sociales y culturales en los diferentes países que he visitado en estos años, sobre todo hay un crecimiento muy importante en Latinoamérica; a cada paso que doy me encuentro mujeres que han ido evolucionando mucho dentro de sus sociedades y puedo notar que cada vez más el rol de la mujer en la creación y desarrollo de las naciones es notablemente mayor aunque aún quede mucho prejuicio por saldar. Como dijera el poeta “ se hace camino al andar” y caminando anda la mujer sembrando semillas para un mejor futuro.
Eres una de las miembros fundadoras del grupo Interactivo. ¿Qué experiencias puedes compartir de esa etapa de tu vida profesional? En tu opinión, ¿que representa Interactivo dentro del panorama de la música cubana actual?
Y: Cuando se estaba fundando Interactivo recuerdo esa locura que todos teníamos con nosotros mismos pues al menos yo, y creo que los demás miembros también, sentíamos que estábamos creando y aportando un nuevo sonido a lo que ya existía dentro de la música cubana de ese momento. Creo que lo maravilloso fue que a Roberto Carcassés, director de Interactivo, se le ocurriera juntar todas esas individualidades para fundirlas en una sola. Éramos como los mosqueteros; o sea, el pretexto perfecto para estar juntos todos. De hecho, todo el repertorio del comienzo fue el resultado de ese grupo taller donde las ideas, todas, importaban lo mismo. No podría ser muy objetiva pues he estado dentro de ese proyecto desde su creación pero y de hecho puedo decir que hemos sido una linda familia que ha ido creciendo, así que viéndolo desde afuera, yo siento que ya Interactivo es parte de la historia de la cultura cubana. Ya el tiempo dirá, mientras tanto hay que seguir pues la vida continúa y nosotros con ella. Es lindo que haya existido Interactivo. Se amó y se amó. Llegó la musa, el tambor, la intención y por supuesto, otra canción.
Cualquier otra cosa que quieras agregar.
Y: Es una suerte de vida el estar entre tanta gente y lugares que uno ama. Solo hay que saber en cada momento que uno está siendo parte de todos los procesos de desarrollo y no olvidarse de que todos contamos con un pensamiento libre más allá de sus aciertos y desaciertos. Hay que saltar la palabra, y limpiar un poco el polvo del camino, sino estaremos dando vueltas sin sentido y nunca sabremos a dónde vamos. Es importante, imprescindible, respetar la libertad de los hombres (y las mujeres), agradecer y, sobre todo, amar.