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Friday, July 13, 2018

Lanzamiento de Alafia Creative Entertainment y del video "A CHI CHA RAO" de Sol + The Tribu. El Nuevo Herald

SoL + The Tribu

Lanzamiento de Alafia Creative Entertainment y del video “A CHI CHA RAO” de SoL + The Tribu

11 de julio de 2018 03:30 PM

Saturday, July 7, 2018



PRESS RELEASE









ALAFIA CREATIVE ENTERTAINMENT 
COMPANY LAUNCHING.

 SOL + THE TRIBU 
NEW SINGLE VIDEO RELEASE 
“A CHI CHA RAO”. 

FRIDAY, JULY 13th, 8:00 PM. OCINEMA- WYNWOOD. 
90 NW 29th St. Miami, FL. 33127. 305-571-9970. 
Free and Open to the Public.




Alafia Creative Entertainment & O Cinema present a special event, on Friday, July 13th, 8:00 pm, at O Cinema Wynwood. The event will launch Alafia Creative Entertainment, a music business start-up in the Wynwood Arts District, Miami; and will release the new single video “A CHI CHA RAO”, by the sizzling local music collective Sol+ The Tribu.

Sol + The Tribu is a project born in Miami by Cuban musicians Sol Ruiz (Vocals/Guitar/Keyboard), Rey Rodríguez (Vocals/Guitar) and Manny Diaz (Vocals/Percussion).  Their unique Miami sound is a blend of Electronic music with Afro-Cuban rhythms, Cumbia, Reggaeton, Funk, Blues and Hip hop.  As a reflection of the place where they create, they sing in Spanglish, taking their influences from Benny More, Orishas, Fugees, Outkast and Celia Cruz, among others. They create a rhythmic landscape that blends the traditions and cultures around them. 

Critics describe Sol as the “female Manu Chao”, and stated that “she has the voice of Janis Joplin and Celia Cruz”. The Miami Herald named her “the Cuban Janis Joplin”, and she was appointed Miami's Songwriter of the Year in 2012.  Sol + The Tribu is her more recent music project. 

Alafia Creative Entertainment was founded by Eva Silot Bravo PhD., after more than 15 years of research and work experience in international relations, education, blogging and arts consulting. The company provides in demand, high quality and tailored music booking and arts consulting services. ACE specializes in transnational Cuban music fusion and the local alternative urban music scene.

This cultural enterprise is also developing projects on education and community outreach, through socially engaging and out of the box entertaining options. ACE is pursuing collaborative projects and joint ventures with business partners interested in the development and diversification of the local arts and music business scene. 

This event is Free and Open to the Public


Contact: Eva Silot, ACE, Director and Founder, for Press inquiries about this event: 786-523-3902 alafiacreativeentertainment@gmail.com.


 For Bookings, Proposals and any other inquiries, please email: alafiacreativeentertainment@gmail.com

Monday, February 5, 2018

Shadowman: El arte como obsesión trágica


Oscar van Gelderen
Por Eva Silot Bravo

El pasado fin de semana el O Cinema de Wynwood presentó la película Shadowman (2017), del director Oren Jacoby, en colaboración con el Art Center/South Florida. Con sus dos locaciones en Wynwood y North Miami Beach, el O Cinema se ha convertido en poco tiempo en un espacio regular para cinéfilos y amantes del arte en Miami, a través de sus atractivas muestras de cine y eventos dirigidos a diversas demográficas.
Ben Buchanan/Film Movement
El documental recrea la obra y vida del pintor Richard Hambleton a través de materiales de archivo, entrevistas y de un paciente trabajo de seguimiento al artista durante décadas. Hambleton fue un pionero, sobreviviente y el menos conocido de los protagonistas del street art en el convulso Lower East Side de la década de 1980s en New York, junto a Jean Michel-Basquiat y Keith Haring. A diferencia de estos, Hambleton sobrepasó su juventud y murió a los 65 años. No obstante, su vida estuvo marcada por problemas mentales, adicción y tránsitos abruptos, que lo llevaron a experimentar cíclicamente el éxito comercial y la indigencia, la fama y el aislamiento, el reconocimiento y el olvido. El documental muestra la obsesión de Hambleton por hacer arte bajo cualquier circunstancia a través de su trágica vida.

Hambleton recibió una educación formal como pintor en Vancouver, British Columbia. Su lenguaje estético empezó a ser reconocido en la década de los 70 a través de su recreación de 
escenas ficticias de crímenes en las calles, en las que pintaba siluetas salpicadas con pinturas que asemejaban el color de la sangre. Las siluetas rápidamente se convirtieron en su sello. La escena inicial en blanco y negro del documental nos muestra a Hambleton salpicado en pintura en las penumbras del Lower East Side, cargando un balde de pintura negra y una brocha a mano. De repente, se encarama en cualquier muro o rincón callejero, en donde pinta poderosas siluetas de color negro de  tamaño natural que pasaron a formar parte del paisaje urbano de New York. Sus siluetas se confundían con su figura, como si fueran una proyección de sí mismo. Las paredes de la ciudad fueron sus canvas favoritos, a pesar de que no consideraba su arte como grafiti. Sus siluetas llegaron a los cientos y se encontraban por doquier en lugares inesperados, creando sorpresa y misterio entre los transeúntes. Estas lo llevaron progresivamente al camino del reconocimiento y la fama.

Woodward Gallery
Este pionero del street art se convirtió en un ícono de la escena artística del downtown neoyorquino de los ochenta. Comenzó a reproducir sus siluetas en cuadros y su presencia se hizo notar en el mundo de las galerías, la televisión y la prensa. No obstante, en la cima de su carrera se “escapó” a Europa, dejando la huella de sus siluetas en rincones europeos en Londres, Venecia y en el Muro de Berlín. De la fama pasó a ser un outkast del arte neoyorquino. Luego de la muerte de Basquiat y Haring, Hambleton comenzó a rechazar el mundo de las galerías y su parafernalia mediática. Pintar se convirtió en su principal obsesión, y lo acompañaría por el resto de su vida.
Hank O' Neal

Jacoby documenta también la problemática relación de Hambleton con los dealers de arte, marcada por sus adicciones, sus problemas mentales, su naturaleza volátil y su personalidad victimaria. En una temporada pintó ininterrumpidamente por meses, creando un volumen importante de obras para un coleccionista, que luego lo estafó. Auto saboteó importantes oportunidades que se le presentaron por su hermetismo, su súbito deseo de desaparecer y aislarse, y su rechazo a la burbuja del mundo del arte, la misma que una vez le brindara legitimidad y reconocimiento. El documental recrea las recaídas de Hambleton como ciclos inefables en su vida, una y otra vez. En varias ocasiones fue desalojado y vivió en la calle durmiendo en rincones, lugares abandonados y especie de basureros atestados de ratas. En otra oportunidad unos coleccionistas le ofrecieron residencia en el Trump Tower a cambio de producir una pintura al mes. Su desequilibrio y su tendencia hacia el caos una vez más le sobrepasaron, y fue nuevamente expulsado a la calle. Sufrió una importante escoliosis que lo convirtió en un hombre de figura deforme. Convivió por años con un cáncer de piel que no quiso tratarse y que fue consumiéndole su cara, cuya imagen apenas tapada se va imponiendo a través del documental como su último legado. Su vida reforzó el mito del caos y la destrucción que puede acompañar al éxito y la fama.

Desapareció por 20 años del mundo del arte hasta su estridente regreso en el 2009, gracias al interés de dos galeristas que, asociados a Giorgio Armani, organizaron su relanzamiento en New York y Europa. Su novia lo apoyaba y lo acompañó durante años. Es a través de los comentarios de ella en el documental que entendemos las circunstancias trágicas que rodearon a Hambleton, no solo como víctima del mercado del arte. Su vida transcurrió entre su obsesión por hacer arte en cualquier rincón y su naturaleza autodestructiva por su adicción a las drogas y sus problemas mentales. En ocasiones Hambleton llegó a pintar cuadros con su propia sangre. En otros momentos repintaba sus cuadros una y otra vez, en el momento justo en que debían estar listos para ser exhibidos. En esta época y para él sus cuadros nunca estaban terminados.
Eva Silot Bravo
En la charla que siguió a la muestra de la película en O Cinema, el director hizo alusión a las dificultades del proceso de filmación. Nunca pudo obtener una entrevista directa de Hambleton. Más bien tuvo que “perseguirlo” pacientemente y adecuarse a sus altibajos durante años. En el documental, Hambleton nunca le dirige su atención al lente de la cámara y se esconde en varias ocasiones para no ser filmado. Todo ello llevó a que el director se cuestionara la posibilidad real de terminar su película. El filme documenta claramente el nefasto impacto de la drogadicción en el deterioro físico de este artista y en su carácter ambivalente. Sin embargo, no explora en profundidad el impacto de su enfermedad mental en su sórdido destino. Solo hacia el final, la novia de Hambleton brinda algunas pautas sobre su infancia, al parecer marcada por abusos familiares, lo que permite hasta cierto punto imaginar los orígenes de su agónica supervivencia y frágil estado mental. Shadowman es una atractiva y a la vez trágica crónica documental, que mantiene el interés del espectador hacia el proceso creativo y sombría existencia que marcó la vida y obra de este artista.

By Eva Silot Bravo. All Rights Reserved.